Un avión de LATAM Airlines Perú registró un incidente técnico que provocó fuego en una de sus alas antes de despegar del Aeropuerto Internacional Jorge Chávez, en Lima, Perú, durante la mañana del lunes 19 de octubre de 2026. La emergencia obligó a suspender la salida del vuelo y desembarcar preventivamente a los pasajeros.
La aeronave tenía previsto cubrir la ruta entre Lima y Piura, en el norte del país. De acuerdo con la información divulgada por la aerolínea y el Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (Indecopi), el incidente ocurrió cuando el avión todavía se encontraba en tierra.
El episodio quedó registrado en videos grabados por pasajeros, en los que se observa una llamarada de color naranja cerca del ala de la aeronave. Las imágenes circularon posteriormente en redes sociales y motivaron la difusión de información sobre lo ocurrido en el terminal aéreo.
La compañía identificó el servicio afectado como el vuelo LA2302, programado para viajar desde Lima hacia Piura. En un comunicado, LATAM señaló que se presentó un “evento técnico imprevisto” antes del despegue y que, como medida preventiva, ordenó el desembarque de los ocupantes para priorizar su seguridad.
La empresa informó que sus equipos comenzaron a brindar asistencia a los viajeros afectados y a gestionar su reubicación en otros vuelos. También indicó que las circunstancias del incidente serán sometidas a una evaluación técnica, de acuerdo con los procedimientos establecidos.
Hasta las primeras informaciones divulgadas sobre el caso, la aerolínea no había precisado públicamente la causa exacta de la falla ni ofrecido detalles concluyentes sobre el origen del fuego. Por ello, no es posible atribuir el incidente a un componente específico sin los resultados de la revisión técnica.
La emergencia también generó cambios en el itinerario previsto para los pasajeros, cuya salida fue reprogramada. La situación fue atendida mientras se coordinaban las medidas necesarias para que los viajeros pudieran continuar su desplazamiento hacia su destino.
Indecopi informó que personal de la institución supervisaba la atención ofrecida a los pasajeros en el aeropuerto. Su intervención estaba orientada a verificar que la aerolínea proporcionara información clara y oportuna sobre la reprogramación del vuelo y las alternativas disponibles para los afectados.
La entidad señaló que también buscaba garantizar el respeto de los derechos de los usuarios durante la atención de la contingencia. Este acompañamiento resulta relevante ante las modificaciones de itinerario y las posibles esperas derivadas de una emergencia operacional.
Por su parte, la administración del Aeropuerto Internacional Jorge Chávez comunicó que las operaciones del terminal continuaban con normalidad después del incidente, según los reportes difundidos durante la jornada.
El caso volvió a poner la atención sobre los procedimientos que deben activarse cuando una aeronave presenta una anomalía antes de iniciar un vuelo. La decisión de mantener el avión en tierra y desembarcar a sus ocupantes evitó que el trayecto previsto comenzara mientras se atendía la situación.
La causa del incendio deberá establecerse mediante la evaluación correspondiente. Aunque las imágenes difundidas permiten observar fuego cerca del ala, por sí solas no confirman qué componente presentó la falla ni cuál fue la secuencia exacta de los hechos.
LATAM lamentó los inconvenientes ocasionados y reiteró su compromiso con la seguridad de sus operaciones. Entretanto, la atención a los pasajeros y su reubicación constituyeron las principales medidas inmediatas anunciadas tras la suspensión del vuelo LA2302.