SEMANA: Usted nos da esta entrevista el día que compartió una noticia muy positiva y es el retiro del visado entre Colombia e Israel. ¿Desde cuándo se aplicará esa decisión?
Vivian Aisen: Estamos muy contentos de poder anunciar que los visados ya no serán necesarios. Pero quiero aclarar que la necesidad de visado nos fue impuesta por el Gobierno anterior hace aproximadamente dos años. Antes de eso no se requería visa para visitar ambos países. Eso complicó los viajes para muchos ciudadanos. Por ejemplo, numerosos empresarios israelíes que querían venir a Colombia a hacer negocios, y contaban con poco tiempo de anticipación, no podían hacerlo porque sacar un visado es un proceso muy complejo y toma mucho tiempo. Esta medida va a incrementar el comercio entre nuestros países, las inversiones en Colombia y el turismo en ambas naciones. Así que estoy muy feliz con la decisión.
SEMANA: La noticia de la visa está enmarcada en el restablecimiento de las relaciones entre ambos países, caracterizadas por años de amistad. Uno de los símbolos de esta nueva etapa es su llegada. ¿Cómo le ha ido?
V.A.: Bueno, estoy recién llegada; este es mi tercer día de trabajo. Vengo con muchas ganas e ilusiones de construir juntos. Había tres temas muy importantes desde un principio que debían ser solucionados: el visado, la exportación de carbón hacia Israel y el tratado de libre comercio, que estaba en riesgo durante el gobierno anterior. Los tres ya están tratados.
SEMANA: Ya hablamos del visado. ¿Qué estaba pendiente en el tratado de libre comercio?
V.A.: El tratado de libre comercio está firmado desde 2013 y vigente desde 2020. Pero el Gobierno anterior quiso e intentó cancelarlo. No lo logró porque, por razones internas y de acuerdo con la ley colombiana, era necesaria una decisión y aprobación del Congreso, cosa que no ocurrió. Ahora vamos a retomar todo este tema, porque es necesario un diálogo para implementar este tratado de manera eficaz.
SEMANA: ¿Y la exportación de carbón?
V.A.: Esa también fue una de las decisiones que más relevancia económica tuvo tras la ruptura de relaciones en el gobierno de Gustavo Petro. Realmente, es una cuestión muy importante para Israel, porque Colombia era nuestro principal exportador de carbón. Cuando nos quedamos sin el mineral colombiano, buscamos otras alternativas para generar energía. Encontramos gas en nuestra vecindad y en este momento lo estamos utilizando para ese propósito. Sin embargo, el carbón sigue siendo relevante, principalmente para situaciones de emergencia.
SEMANA: El presidente Abelardo De La Espriella anunció que abrirá la embajada de Colombia en Jerusalén. ¿Cómo reciben este espaldarazo al reconocimiento de esa ciudad, disputada históricamente, como capital de Israel?
V.A.: Jerusalén es la capital de Israel y Colombia será el próximo país en reconocerlo, sumándose a muchos otros que ya lo han hecho abriendo su embajada allá, creo que en octubre. Sé que la embajadora de Colombia en Israel asumirá su misión en los próximos días.
SEMANA: El Gobierno de Abelardo De La Espriella reconoció la soberanía de Israel sobre los Altos del Golán. ¿Qué significado tiene esa decisión?
V.A.: Para nosotros es una decisión muy importante que demuestra una gran amistad del Gobierno de De La Espriella con Israel y, principalmente, una comprensión de nuestras necesidades de seguridad. Los Altos del Golán son estratégicamente claves para la defensa del Estado de Israel. Esta es una decisión histórica y estamos muy agradecidos.
SEMANA: ¿Por qué es tan relevante este territorio?
V.A.: Israel es un país muy pequeño y gran parte de nuestros vecinos han querido destruirlo. Tenemos frentes de batalla y uno de ellos es con Siria. Los Altos del Golán son la frontera entre Israel y Siria, y durante muchos años Siria los usó para vigilar y atacar a Israel. En 1967, Siria dominaba el norte de Israel desde allí. Por eso tienen una importancia estratégica tan grande: nos dan profundidad, permiten vigilar y defender el norte del país.
SEMANA: En la tragedia del terremoto que sacudió a Colombia, Israel se ofreció inmediatamente a ayudar. ¿Cómo ve la controversia que provocó esa ayuda?
V.A.: La decisión fue inmediata. Estábamos listos para llegar lo más pronto posible. Sabemos que para rescatar personas con vida hay un límite de unos seis días. En cuanto a lo que se escucha, hay narrativas que me molestan muchísimo porque son falsas y antisemitas, como de la época medieval. Dijeron que los rescatistas vinieron a matar niños, a hacer rituales, a conquistar a Colombia… Es muy lamentable. Pero la amistad entre los pueblos seguirá. El pueblo de Israel tiene un gran aprecio por el pueblo colombiano. Para nosotros era extremadamente importante venir y ayudar. La amistad se demuestra en los tiempos difíciles.
SEMANA: ¿Qué otro tipo de ayuda ha ofrecido Israel?
V.A.: El avión que viene a recoger a los rescatistas para llevarlos de vuelta a Israel trae una donación. Lamentablemente, no es todo lo que recaudamos porque no había espacio suficiente en la aeronave. Lo que queremos hacer ahora es comprar los kits directamente acá en Colombia y entregarlos.
SEMANA: El Gobierno de Abelardo De La Espriella anunció ya una visita en cabeza del vicepresidente José Manuel Restrepo. ¿Qué se espera de este viaje?
V.A.: Para fortalecer las relaciones, es muy importante que los dignatarios de ambos países se visiten. Nuestro canciller estuvo acá para la posesión del presidente De La Espriella. La visita del vicepresidente colombiano a Israel también es muy significativa. Hay varios temas que tenemos que discutir, conversar y acordar para fortalecer la relación.
SEMANA: Ya que menciona al canciller de Israel, Gideon Sa’ar, él dijo, en entrevista exclusiva con SEMANA, que Abelardo De La Espriella es un gran amigo de Israel. ¿Cuál es la historia de esa amistad?
V.A.: Creo que es algo muy profundo que está en él y que representa a muchos colombianos. Creo que muchos colombianos se sienten muy próximos al Estado y al pueblo de Israel, así como los israelíes se sienten muy cercanos a los colombianos. El presidente representa muy bien este sentimiento.
SEMANA: Usted habla de muchos temas y apenas lleva tres días en el cargo. Entiendo que no conocía Colombia. ¿Cómo ha sido llegar al país?
V.A.: Es mi primera visita, pero me quedaré por varios años, así que espero conocer muy bien el país. En este momento estoy encantada: Bogotá es una ciudad bella y me encanta la gente; son muy amables y simpáticos. Fui muy bien recibida por todos. En este momento estoy solo con mi hija; mi esposo y mi otro hijo se nos unirán en septiembre. Estamos felices de estar acá.
SEMANA: Llega a una embajada que vivió años de una constante controversia política. ¿Cómo ha sido este trabajo inicial?
V.A.: Junto con mi equipo en la embajada, queremos construir, restablecer y fortalecer las relaciones. La idea no es volver a lo que teníamos en 2022 o 2024; la idea es mirar al futuro, no al pasado.
SEMANA: ¿Usted cree que se superará toda esa controversia que se vivió en los últimos años?
V.A.: Lamentablemente, es algo que vemos en todo el mundo: un crecimiento del antisemitismo, que estaba latente y de repente afloró en todas partes, incluso en Colombia. Como mencionaba, es un antisemitismo medieval, y la guerra ha hecho que florezca. Creo que llevará un par de años lidiar con este tema y resolverlo. No es tan simple, está muy arraigado. Hay mucha gente que cree en narrativas falsas, como lo que vemos con el equipo israelí de rescate. En esta época de inteligencia artificial, redes sociales y entornos digitales, la desinformación reina y, lamentablemente, gente sin el conocimiento suficiente cree cosas inexplicables. Llevará tiempo arreglarlo.