El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, salió este jueves a responder las preguntas sobre una fotografía que se viralizó esta semana en redes sociales: aparece a bordo del Air Force One vistiendo la misma ropa deportiva gris de la marca Nike que llevaba el exdictador venezolano Nicolás Maduro el día de su captura por fuerzas especiales estadounidenses en Caracas, el pasado 3 de enero.
“Es un buen traje. Quiero decir, me gusta. Es cómodo”, declaró sonriente Rubio durante una entrevista con la cadena NBC al ser cuestionado sobre la imagen. “Él me copió porque yo ya lo tenía antes. No sé cuándo compró el suyo. Ni siquiera sabía que ese era suyo. En definitiva, es un traje cómodo. No lo sé. No había ningún mensaje. Ni siquiera sabía que me estaban tomando una foto”, agregó entre risas el funcionario.
La imagen fue difundida el martes por cuentas oficiales de la Casa Blanca mientras Rubio viajaba a China a bordo del avión presidencial. La coincidencia con el atuendo de Maduro en el momento de su arresto no pasó desapercibida. La foto fue amplificada rápidamente por activistas republicanos y funcionarios de la administración Trump, quienes la acompañaron con referencias a la detención del exmandatario venezolano, que hoy enfrenta cargos por narcotráfico en una prisión de Brooklyn.
Maduro fue capturado el 3 de enero durante la Operación Resolución Absoluta, en la que fuerzas especiales estadounidenses entraron a un complejo militar en Caracas y extrajeron al mandatario y a su esposa, Cilia Flores. En las imágenes de su detención, Maduro vestía una sudadera gris sin capucha de la referencia Nike Tech.
En las últimas semanas, el secretario de Estado ha incrementado notablemente su presencia en redes sociales a medida que crecen las especulaciones sobre una posible carrera presidencial republicana para 2028, año en que Trump no podrá presentarse a la reelección. Su nombre figura junto al del vicepresidente J. D. Vance como uno de los aspirantes más mencionados dentro del partido.
Rubio ha sido uno de los rostros más visibles de la política exterior de la administración Trump, con un papel central en las negociaciones con Venezuela tras la captura de Maduro, en las conversaciones con China y en la gestión de la guerra en Medio Oriente. Su protagonismo internacional le ha dado un perfil que ningún otro posible candidato republicano tiene en este momento.
La imagen de Rubio con el mismo atuendo que Maduro en el día de su captura fue interpretada por sus aliados en redes como una declaración sobre el papel de la administración en uno de los operativos militares más importantes de la historia reciente de Estados Unidos en América Latina.