El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó el martes que Israel trabajará para hacer desaparecer “el régimen de terror” iraní, en un video difundido por su oficina.
Al intervenir en la ceremonia de toma de posesión del nuevo jefe del Mossad (servicio de inteligencia exterior israelí), Roman Gofman, Netanyahu arremetió contra Irán calificándolo de “régimen de terror destinado a desaparecer”. “Y contribuiremos a que eso ocurra: ese régimen ya no nos amenazará con armas nucleares y miles de misiles mortíferos”, añadió.
Todo esto mientras aumentan las tensiones en el Líbano, luego de que el ministro de Defensa de Israel aseguró este martes que recibió el aval de Estados Unidos para atacar la periferia del sur de Beirut, pese al anuncio del presidente estadounidense, Donald Trump, de un compromiso para moderar las hostilidades.
Israel llevó a cabo ataques nocturnos en el sur de Líbano que dejaron unos seis muertos. Un ataque en la región libanesa de Tiro dejó al menos cuatro muertos y 127 heridos, entre ellos 39 miembros del personal de un hospital, informó el martes el ministerio libanés de Salud.
El lunes por la noche, Trump había afirmado en su red Truth Social que esperaba que Israel y Hezbolá moderaran sus hostilidades y aseguró que ambas partes se comprometieron a un alto el fuego efectivo.
Hezbolá “acordó dejar de disparar contra Israel y sus soldados. Del mismo modo, Israel acordó dejar de dispararles. Veamos cuánto dura eso; ¡ojalá sea por la ETERNIDAD!”, escribió el magnate.
Sin embargo, este martes el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, afirmó que Estados Unidos había “validado el principio” según el cual su país podría atacar el suburbio sur si Hezbolá continuaba sus ataques a territorio israelí. Por su parte, el grupo proiraní Hezbolá reivindicó un ataque con cohetes contra un tanque israelí en Hadatha, y afirmó que combatía en esa región “el avance de las fuerzas israelíes”.
Los combates entre el ejército israelí y el grupo islamista apoyado por Irán empezaron el 2 de marzo, cuando Hezbolá atacó el territorio israelí en represalia por los bombardeos del Estado hebreo y Estados Unidos contra Irán, que el 28 de febrero desataron una guerra regional en Oriente Medio.
Israel ha intensificado en las últimas semanas sus operaciones militares contra Hezbolá, alegando que quiere proteger a los habitantes del norte del país. Este martes emitió una nueva orden para la ciudad de Nabatiye.
Desde que Líbano se vio arrastrado al conflicto regional el 2 de marzo, más de 3.400 personas han muerto y más de un millón han sido desplazadas, según Beirut. El balance es de 27 muertos en el lado israelí: 26 soldados y un contratista civil.
Con información de AFP.