El primer día de León XIV en España estuvo marcado por su llamado al diálogo y el encuentro en la ceremonia del Palacio Real, sin olvidar su mensaje a los jóvenes en la Vigilia de la Plaza de Lima o su encuentro con los más desfavorecidos en el centro para personas en exclusión de Cáritas Madrid. “Papa León, te queremos un montón”, corearon los fieles congregados en las calles.
El Papa inició su viaje a las 8:13 de la mañana de este 6 de junio, cuando un avión de la compañía Ita Airways A320 despegó del aeropuerto internacional de Roma-Fuimicino con destino al aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, donde aterrizó sobre las 10:15 a. m. A su llegada a la capital, fue recibido por los Reyes Felipe VI y Letizia -vestida de blanco- quienes hablaron a pie de avión con el Pontífice, que llevaba la muceta y estola rojas sobre el hábito blanco.
Posteriormente, saludó al resto de autoridades -encabezados por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez-, así como a representantes de la Conferencia Episcopal Española. En este acto, se escucharon los primeros “¡Viva el Papa!” pues una delegación de niños saludó a León XIV a su llegada a la capital española.
A continuación, se dirigió al Palacio Real donde fue recibido con honores por los Reyes Felipe VI y Letizia, junto a la Princesa de Asturias y la Infanta Sofía, en su primer acto oficial de la agenda de su visita a España, la primera de un Pontífice desde la que realizó Benedicto XIV en 2011.
Cientos de fieles procedentes de distintos puntos de España, así como de otras partes del mundo, se congregaron en las inmediaciones del Palacio Real de Madrid para dar la bienvenida al Pontífice. “Su visita es una inyección de fe”, aseguraron a Europa Press, entre gritos de “Papa León, te queremos un montón”, “¡Viva el Papa!” o “Esta es la juventud del Papa”.
En este acto, el Rey Felipe VI lamentó el “dolor” que han causado los casos de abuso por parte de la Iglesia, que no son representativos de toda la institución, y agradeció a León XIV la “claridad y firmeza” que demostró frente a esta cuestión, que ha contrapuesto con la “enorme labor social” que realiza la Iglesia Católica.
Por su parte, el Papa León XIV apeló a dejar de lado la polarización y la división apostando por el diálogo y el encuentro. En sus primeras palabras en el arranque de su visita a España y ante los Reyes, el presidente del Gobierno y el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, el Pontífice dijo que con su visita busca precisamente alentar “la reconciliación”.
“Vengo entre ustedes para confirmar, alentar e inspirar una renovada fidelidad de los creyentes al Evangelio, así como una reconciliación y una cooperación más profundas entre las distintas fuerzas de esta nación”, dijo León XIV.
Abusos en la iglesia, “una herida abierta”
Anteriormente, a preguntas de los periodistas que viajaban con él en el avión, el Papa hizo referencia a los abusos cometidos en el seno de la Iglesia. “Sigue siendo una herida abierta”, aseguró al respecto. En este sentido, también señaló que se reunirá con algunas víctimas -pero “no todas” como ha precisado-, al tiempo que reiteró su “compromiso” y el de toda la Iglesia para luchar contra esta lacra.
La Iglesia española fue la encargada de organizar esta reunión reivindicada por las asociaciones de víctimas españolas y que se confirmó este mismo viernes por parte de la Santa Sede. El Vaticano explicó que se proporcionará “más información” después del encuentro con las víctimas “si fuera necesario”, por “respeto” a sus “deseos y la confidencialidad requerida”.
El anuncio del Vaticano no convence, sin embargo a algunas de las víctimas que, según aseguró a Europa Press, no han sido avisadas para este encuentro. “Me parece muy bien, pero nadie nos ha invitado, ni tenemos noticia de que nos vaya a recibir. Ni dónde, ni cómo, ni cuándo”, afirmó Juan Cuatrecasas, el portavoz de la Asociación Nacional de Infancia Robada (ANIR), en declaraciones a Europa Press.
Una reacción compartida por Miguel Hurtado, primer denunciante de abusos de Montserrat, que también negó a Europa Press haber recibido invitación alguna del Vaticano, del que afirmó que “sigue el guión habitual”. “Se reúne con víctimas seleccionadas por los obispos nacionales que tengan un perfil bajo y que no hablen con los medios”.
Tanto Cuatrecasas como Hurtado también se mostró desencantados ante el discurso del Rey y su alusión a los abusos en el seno de la Iglesia católica, y le acusaron de “blanquear” a la Iglesia. “Declaraciones muy desafortunadas diciendo que los abusos no son representativos, negando por tanto su carácter estructural y sistémico”, señalaron a Europa Press.
“Un madrileño más”
Alrededor de las 13:40 horas, el Papa inició su primer recorrido en papamóvil por las calles de Madrid, acompañado en aplausos, saludos y cánticos de ‘¡Viva el Papa!’ y ‘Alza la mirada’, lema oficial de la visita a España. Unas 130.000 personas recibieron a León XIV en las calles de la capital entre el Palacio Real y la Nunciatura, ha cuantificado la Delegación de Gobierno en Madrid en un comunicado. A su llegada a la Nunciatura, se escucharon cánticos como “¡Papa León, asómate al balcón!” o “¡Que salga el Papa!”.
Antes de visitar a los operadores y usuarios del centro social CEDIA 24 horas, se reunió en la Nunciatura con un grupo de 30 enfermos. Ya en el centro de Cáritas, León XIV se describió “como un madrileño más” y calificó como “milagro de amor” el centro, situado en el barrio de Lucero, en el distrito de Latina, al tiempo que ha llamado a mirar “a los ojos” a aquellas que personas que sufren.
Haciendo frente al calor que azota a la capital, el pontífice comenzó su alocución improvisando y haciendo un guiño a Khadri, un migrante senegalés que le entregó su tarjeta de residencia como ejemplo de “esfuerzo y acogida” y que tuvo un pequeño lapsus con el discurso que había memorizado.
Tras saludar a Niña Pastori por su actuación, el Papa se levantó e intentó adelantarse a la presentación de su intervención por parte del maestro de ceremonias, pero se ha corregido. Al ser finalmente presentado por el moderador del acto, León XIV dijo entre risas a los asistentes: “Como ven, yo tampoco he memorizado mi discurso. Estamos todos aquí en familia”.
“¡Esta es la juventud del papa!”
El acto más multitudinario del día tuvo lugar en la recta final de esta jornada, con la asistencia de unas 500.000 personas a la vigilia de oración con jóvenes en la plaza de Lima. Cientos de personas aclamaban a León XIV a su paso por la calle Vitruvio, una de las vías recorridas en su segundo trayecto en papamóvil de camino a la plaza, donde se corearon cánticos como “¡Esta es la juventud del Papa!”.
Los jóvenes expresaron a Europa Press que hay “expectativas altas” al respecto de “pasárselo bien” aunque otros asistentes asistían al encuentro en busca de respuestas. “Estoy un poco fría con el tema de Dios y quiero volver a encontrarme con él”, apuntaba una joven.
Durante la vigilia, el Papa invitó a los jóvenes españoles a “cambiar la historia” con “el amor”. “Vosotros podéis cambiar la historia, hacedlo con el amor”, exclamó el Pontífice, durante un coloquio con siete jóvenes que le trasladaron sus inquietudes en un ambiente cercano y familiar.
León XIV también pidió a los jóvenes españoles convertirse “en protagonistas del cambio”, a ser “chispa de una humanidad nueva” frente a la “violencia de la guerra” y a ser “humanos, hombres y mujeres de carne y hueso, no apariencias sino rostros fiables”.
*Con información de Europa Press