Las autoridades de Venezuela elevaron este miércoles 1.° de julio a cerca de 2.300 la cifra de fallecidos por los sismos de 7.2 y 7.5 registrados hace una semana en el norte del país.
El presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Jorge Rodríguez, precisó en una rueda de prensa que 2.295 personas han muerto y otras 11.267 han resultado heridas a causa del doble terremoto.
Asimismo, señaló que las familias damnificadas ascienden a 12.841, después de las más de 780 réplicas desde el pasado 24 de junio.
En medio de la tragedia y en el marco de un fuerte dispositivo de ayuda que activaron diferentes países del mundo, las declaraciones de un presidente se volvieron virales en las redes sociales, después de asegurar que no podrá enviar ayuda a Venezuela.
Debido a las limitaciones económicas que atraviesa Honduras, el presidente Nasry Asfura informó que su gobierno no enviará asistencia humanitaria a Venezuela, al considerar que actualmente no existen los recursos necesarios para hacerlo.
En una entrevista difundida a través de las redes sociales, Asfura manifestó que esta determinación responde a su intención de dar prioridad, en este momento, a las necesidades y demandas de la población hondureña.
“Que Dios me perdone, pero tengo que velar primero por cada hondureño. Yo estoy seguro de que a Venezuela le va a llegar mucha ayuda de otros países y hoy tengo que enfocarme en las necesidades de mi país”, aseguró el mandatario.
Frente a esta situación de emergencia, más de 25 naciones, entre ellas Estados Unidos, México, El Salvador, Colombia, Francia y España, han hecho llegar ayuda humanitaria a Venezuela.
Asimismo, la comunidad internacional ha desplegado a más de 2.000 rescatistas y ha enviado toneladas de alimentos, medicamentos y equipos sanitarios con el propósito de brindar apoyo a las personas damnificadas.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS), Oficina Regional para las Américas de la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha hecho un llamamiento de emergencia de casi 24 millones de dólares para apoyar durante los próximos seis meses la respuesta a los efectos en materia sanitaria de los terremotos.
Con ese fondo, la OPS pretende ayudar a cerca de 700.000 residentes de los municipios más afectados por el doble terremoto, además de fortalecer hospitales y centros sanitarios que atienden a millones de personas que han visto su acceso a la salud interrumpido por el desastre, según ha señalado en un comunicado.