Estados Unidos enfrenta un incremento de casos de ciclosporiasis, una enfermedad gastrointestinal causada por un parásito, que ha llevado a las autoridades sanitarias a reforzar la vigilancia epidemiológica en varios estados del país.
Aunque este tipo de infecciones suele registrarse con mayor frecuencia durante los meses más cálidos del año, el número de contagios reportados hasta ahora supera el observado en periodos anteriores.
De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), entre el 1 de mayo y el 16 de junio de 2026 se confirmaron 145 casos de la enfermedad. De ese total, 20 personas requirieron hospitalización y, hasta el momento, no se han reportado fallecidos. Además, las autoridades han identificado pacientes en al menos 17 estados.
La ciclosporiasis es una infección causada por el parásito unicelular Cyclospora cayetanensis, que se transmite por la ingestión de alimentos o agua contaminados con heces humanas.
El contagio suele producirse tras consumir frutas, verduras u otros productos agrícolas crudos contaminados, aunque también puede ocurrir por la exposición a agua contaminada durante actividades recreativas.
Según la Cleveland Clinic, los alimentos con mayor frecuencia se han relacionado con brotes de esta enfermedad incluyen:
- Albahaca
- Cilantro
- lechuga mesclun
- Frambuesas
- guisantes de nieve
- guisantes dulces
Una vez que la persona ingiere los ooquistes —la fase del parásito similar a un huevo—, estos llegan al intestino, donde completan su desarrollo y comienzan a provocar la infección.
De acuerdo con la Cleveland Clinic, el síntoma más característico de la ciclosporiasis es una diarrea acuosa abundante. Sin embargo, la enfermedad también puede manifestarse con:
- Pérdida de apetito.
- Hinchazón abdominal, eructos y flatulencias.
- Cansancio extremo (fatiga).
- Fiebre baja.
- Calambres estomacales.
- Náuseas.
- Vómitos.
La institución médica también advierte que algunas personas pueden contraer la infección sin presentar síntomas, aunque aun así pueden requerir atención médica si la enfermedad evoluciona.
Entre las principales complicaciones se encuentra la deshidratación, debido a la pérdida constante de líquidos ocasionada por la diarrea. La Cleveland Clinic señala que esta situación puede derivar en problemas como:
- Deshidratación severa.
- Desequilibrio electrolítico.
- Disminución del volumen de líquidos en el organismo.
Ante el aumento de casos, las autoridades sanitarias continúan investigando el origen de los contagios y mantienen el seguimiento epidemiológico para identificar posibles fuentes comunes de infección.