Desde Occidente se encendieron las alarmas ante una posible escalada nuclear luego de que Rusia anunciara el despliegue de su misil intercontinental con capacidad nuclear RS-28 Sarmat, apodado por la OTAN como Satán II, tras un nuevo lanzamiento exitoso realizado el martes, según declaró el presidente ruso, Vladímir Putin.
El mandatario aseguró que esta nueva arma “invencible” tendría un alcance cercano a los 35.000 kilómetros y sería capaz de atravesar cualquier sistema occidental de defensa antimisiles.
“Tiene la capacidad de penetrar todos los sistemas de defensa antimisiles existentes y futuros. El Sarmat entrará en servicio activo a finales de año”, afirmó Putin.
El misil utiliza una versión mejorada del motor RD-264, empleado anteriormente en el misil balístico intercontinental R-36M2.
A diferencia de este último, el sistema Sarmat no prioriza el peso máximo de las ojivas lanzadas —que podrían ser interceptadas por sistemas de defensa antimisiles—, sino la capacidad de transportar un menor número de ojivas mediante trayectorias y maniobras diseñadas para dificultar su destrucción.
De acuerdo con evaluaciones del Center for Strategic and International Studies (CSIS), el misil podría transportar hasta 10 toneladas de armamento, incluidas entre 10 y 16 ojivas nucleares, además de señuelos y contramedidas destinadas a evadir sistemas antimisiles. Asimismo, estaría diseñado para realizar trayectorias suborbitales a través del Polo Norte con el objetivo de evitar múltiples baterías de defensa aérea.
El despliegue del Sarmat estaba previsto inicialmente para 2018. Sin embargo, el programa enfrentó durante años múltiples retrasos, pruebas fallidas y diversos contratiempos, incluida la explosión de uno de los prototipos pocos segundos después de su lanzamiento el año pasado.
El Ministerio de Defensa ruso publicó un video que supuestamente muestra el lanzamiento del Satán II, en el que se observa al misil elevándose entre grandes columnas de humo marrón.
No obstante, persisten dudas sobre si esta prueba confirma realmente que el misil está listo para entrar en servicio operativo. En ocasiones anteriores, Putin ya había afirmado que el arma estaba preparada para su despliegue. En 2023 celebró el supuesto éxito del programa, aunque posteriormente reconoció que había sufrido retrasos.
Funcionarios rusos también han sido acusados de exagerar las capacidades reales del Sarmat. Vyacheslav Volodin aseguró en una ocasión que el misil podría alcanzar el Parlamento Europeo, en Estrasburgo, en menos de cuatro minutos, pese a que no existen pruebas públicas que respalden esa afirmación.
Según estimaciones de expertos militares, el Sarmat tendría un alcance aproximado de 17.700 kilómetros y podría transportar hasta 10 toneladas de carga útil, cifras que contrastan con las declaraciones iniciales de Putin.
En comparación, el misil balístico intercontinental estadounidense LGM-30 Minuteman tiene un alcance máximo de unos 12.900 kilómetros y capacidad para transportar hasta tres ojivas nucleares.