Las autoridades francesas detuvieron a dos personas más por su presunta relación con el atentado frustrado contra una sede parisina del Bank of America.
Un tercer individuo, menor de edad, fue arrestado en la noche del viernes, 27 de marzo, cuando intentaba colocar un artefacto explosivo casero contra la sede bancaria.
La Fiscalía Nacional Antiterrorista dijo que uno de los dos recientes capturados es un menor de edad que logró huir en un primer momento cuando participaba en el intento de detonación del artefacto.
El otro detenido no tendría relación directa con el intento de atentado, según las autoridades francesas. El primer detenido, también menor de edad, continúa bajo custodia policial tras prorrogar su orden de prisión preventiva.
Los fiscales franceses antiterroristas declararon que el complot para realizar el atentado podría estar vinculado a un grupo islamista proiraní sospechoso de llevar a cabo ataques similares contra objetivos judíos en Gran Bretaña, los Países Bajos y Bélgica, según el NY Times.
En un comunicado, la Fiscalía Nacional Antiterrorista informó que tres jóvenes habían sido reclutados por un hombre mayor para detonar un artefacto incendiario casero frente a un edificio en el centro de París y filmar la explosión resultante, a cambio de un pago de entre 500 y 1000 euros, o aproximadamente entre 600 y 1200 dólares.
Según el comunicado, el ataque fue frustrado en parte gracias a que la policía francesa recibió un aviso sobre un vídeo propagandístico, publicado en las redes sociales por el grupo “Harakat Ashab al-Yamin al-Islamiyya”, que amenazaba con un ataque contra el Bank of America, acusando al banco de “servir a los intereses sionistas e israelíes”.
Fuentes policiales citadas por la televisión TF1 han explicado que agentes de patrulla avistaron a dos individuos vestidos con ropa oscura y encapuchados, uno de los cuales llevaba una bolsa.
Uno de ellos sacó de la bolsa un recipiente de cinco litros con líquido que llevaba un explosivo con unos 650 gramos de pólvora adosado con cinta adhesiva y lo colocó frente al banco antes de intentar prenderle fuego mientras el otro individuo vigilaba.
Los agentes intervinieron de inmediato y arrestaron a uno de los sospechosos, mientras el otro huyó. Durante el arresto, el sospechoso se resistió violentamente y dejó caer un encendedor, según la fuente policial.
El detenido ha declarado que le habían contactado a través de Snapchat y le habían pagado 600 euros para detonar este explosivo. De hecho, asegura que lo llevaron en carro hasta el lugar.
El Ministro del Interior francés, Laurent Núñez, ha mencionado “la conexión” entre este suceso y la guerra en Oriente Próximo. “Este caso recuerda a acciones similares que tuvieron lugar en otros países europeos”, dijo.
A principios de marzo se produjo una explosión frente a una sinagoga en Lieja, Bélgica, y pocos días después, una sinagoga en Róterdam fue objeto de un incendio provocado.
El pasado miércoles, la policía británica arrestó a dos hombres por el incendio el pasado domingo de cuatro ambulancias pertenecientes a la comunidad judía de Londres.
Con información de Europa Press*