El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que rechazó una oferta de la OTAN para ayudar a asegurar el estrecho de Ormuz —después de que Irán anunciara su reapertura— y pidió a la alianza que se “mantenga al margen”.
“Ahora que la situación en el estrecho de Ormuz ha concluido, recibí una llamada de la OTAN preguntando si necesitaríamos ayuda. LES DIJE QUE SE MANTUVIERAN AL MARGEN, A MENOS QUE SOLO QUIERAN CARGAR SUS BARCOS DE PETRÓLEO”, afirmó Trump en su red Truth Social.
“¡Fueron inútiles cuando se les necesitó; un tigre de papel!”, agregó.
De igual forma, Trump informó que Irán está removiendo minas del estrecho de Ormuz con la asistencia de Estados Unidos, después de que Teherán anunciara que el paso marítimo había sido reabierto.
“¡Irán, con la ayuda de EEUU, ha retirado —o está retirando— todas las minas marinas!”, escribió el mandatario.
Las tensiones entre Estados Unidos y la OTAN se han deteriorado desde el inicio del conflicto con Irán. Algunos aliados, como España, restringieron el uso de sus bases militares conjuntas, como Rota y Morón, y cerraron su espacio aéreo a aeronaves estadounidenses vinculadas a la ofensiva.
Cabe recordar que, la semana pasada, durante una reunión en la Casa Blanca, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, aseguró que el presidente Trump está “claramente decepcionado” con “muchos aliados” de la Alianza Atlántica.
El mandatario ha amenazado en varias ocasiones con retirarse de la alianza, tras la negativa de varios países de enviar buques de guerra para garantizar el paso de cargueros por la zona en semanas anteriores.
Por otra parte, más de una decena de países ofrecieron “contribuir” a una misión multinacional para garantizar la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz, tras el anuncio de Irán sobre su reapertura, comunicado por el ministro de Relaciones Exteriores, Abbas Araqchi.
La iniciativa estará liderada por Francia y el Reino Unido y entrará en acción “tan pronto las condiciones lo permitan”, anunció el primer ministro británico, Keir Starmer.
“Esta será una misión estrictamente pacífica y defensiva para tranquilizar a la navegación comercial y apoyar las tareas de desminado”, agregó Starmer desde el Palacio del Elíseo, en París, junto al presidente francés, Emmanuel Macron, el canciller alemán, Friedrich Merz, y la primera ministra italiana, Giorgia Meloni.
“Italia está lista para participar” en esta misión, que deberá esperar primero a “un cese de las hostilidades, en coordinación con todos los actores, regionales e internacionales”, confirmó Meloni.
*Con información de AFP.