Donald Trump rechazó este jueves las críticas surgidas tras la firma de un acuerdo con Irán que, según sus detractores, favorece principalmente a la República Islámica y deja para una nueva ronda de conversaciones el tema central del programa nuclear iraní. Las negociaciones están previstas para comenzar este viernes en Suiza.
“Estos tontos, que piensan que no he sido lo suficientemente duro con Irán, cuando la bolsa acaba de alcanzar un MÁXIMO HISTÓRICO y los precios del petróleo se están ‘desplomando’, o son envidiosos, gente mala o estúpidos”, escribió el presidente estadounidense en una publicación en su red social Truth Social.
Aunque inicialmente las partes tenían previsto formalizar el acuerdo el viernes en Suiza, finalmente lo firmaron a distancia. Trump suscribió el documento el miércoles por la noche durante una cena en el Palacio de Versalles junto al presidente francés, Emmanuel Macron, según muestra un video difundido en X.
Por su parte, el mandatario iraní, Masud Pezeshkian, lo firmó electrónicamente desde Teherán, informó la Cancillería de ese país.
Pezeshkian calificó el pacto como un acuerdo “histórico”, mientras que el negociador jefe iraní, Baqer Qalibaf, aseguró que “este acuerdo constituye el fracaso de Estados Unidos” frente a la República Islámica.
El documento busca sentar las bases para poner fin al conflicto iniciado el 28 de febrero tras los ataques israelíes y estadounidenses contra Irán. Entre sus principales medidas figura la reapertura inmediata del estrecho de Ormuz, cuyo bloqueo alteró el comercio mundial y generó incertidumbre en los mercados energéticos.
Además, el acuerdo abre un periodo de 60 días de negociaciones para abordar asuntos más complejos, entre ellos el futuro del uranio enriquecido iraní.
Las partes también discutirán el eventual levantamiento de las sanciones impuestas a Teherán y el compromiso de Washington de crear un fondo de reconstrucción de 300.000 millones de dólares. Otro de los puntos contempla un diálogo entre Irán y Omán para definir la futura administración y los servicios marítimos en el estrecho de Ormuz.
Las condiciones del acuerdo han generado molestia entre varios legisladores republicanos, que consideran excesivas algunas de las concesiones otorgadas a Teherán.
“La historia nos enseña que dar miles de millones de dólares a unos fanáticos teocráticos que quieren asesinarnos no es una buena idea”, afirmó el senador Ted Cruz.
“Estoy algo preocupado porque la visión de Irán sobre el acuerdo parece diferente a lo que afirma el equipo negociador estadounidense”, señaló por su parte el senador Lindsey Graham.
Las críticas también han llegado desde distintos medios de comunicación y sectores políticos en Washington, que cuestionan tanto el gasto de miles de millones de dólares destinado a la campaña militar como el posible fortalecimiento de la influencia iraní en la región.
*Con información de AFP y EuropaPress.