Estados Unidos reanudó este lunes los vuelos de deportación hacia Venezuela por primera vez desde los terremotos que sacudieron al país a finales de junio, una decisión que ha generado cuestionamientos de organizaciones defensoras de derechos humanos debido a las dudas que aún rodean la muerte de decenas de migrantes deportados durante el desastre natural.
Según informó el diario The New York Times, un vuelo chárter procedente de Miami aterrizó en la ciudad de Barcelona, en el estado Anzoátegui, con 147 ciudadanos venezolanos a bordo. Las autoridades venezolanas confirmaron la llegada de la aeronave y señalaron que los migrantes fueron recibidos a través del programa estatal de repatriación Vuelta a la Patria.
El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) confirmó la operación, aunque evitó precisar si marca el reinicio formal y permanente de las deportaciones hacia Venezuela.
“El 3 de agosto, ICE llevó a cabo con éxito un vuelo de deportación para devolver a 147 venezolanos a Venezuela”, indicó un portavoz de la entidad en declaraciones recogidas por The New York Times.
La reanudación de estos vuelos ocurre poco más de un mes después de los terremotos que golpearon la costa venezolana y que, según cifras oficiales, dejaron más de 6.000 muertos y miles de personas sin hogar.
El periódico estadounidense recordó que apenas ocho horas antes de los terremotos del 24 de junio había llegado a Venezuela otro vuelo de deportación procedente de Estados Unidos con 146 migrantes.
De acuerdo con el reporte, muchos de esos deportados fueron trasladados a un centro de retención administrado por organismos de inteligencia venezolanos en La Guaira, una de las zonas más afectadas por el desastre.
Cuando ocurrieron los sismos, el edificio colapsó. Desde entonces han surgido denuncias sobre la muerte de decenas de personas que se encontraban en el lugar, aunque hasta ahora ninguna de las dos administraciones ha publicado una lista oficial de pasajeros, sobrevivientes o fallecidos.
The New York Times señaló que familiares de los migrantes han denunciado dificultades para obtener información sobre sus parientes y que continúan buscando respuestas en hospitales y morgues del país.
La reanudación de los vuelos se produce en medio del acuerdo migratorio alcanzado entre Washington y Caracas después de la captura del dictador Nicolás Maduro por parte de autoridades estadounidenses en enero. Según el diario neoyorquino, las autoridades venezolanas aceptaron recibir hasta tres vuelos de deportación semanales como parte de las negociaciones con Estados Unidos.
Ese entendimiento coincidió con el fin de varios mecanismos migratorios que habían protegido a cientos de miles de venezolanos en territorio estadounidense, entre ellos el Estatus de Protección Temporal (TPS) y algunos programas de parole humanitario.
Durante los últimos años, millones de venezolanos abandonaron su país debido a la crisis económica y política provocada por la dictadura chavista, convirtiendo al éxodo venezolano en uno de los mayores movimientos migratorios del mundo.