Una mujer de 22 años habría sido la artífice de un asesinato a sangre fría en un hogar de Long Island, Nueva York. Su víctima, un hombre de 28 años, murió en los brazos de su padre mientras su madre observaba conmocionada, luego de que un encuentro acordado entre los dos jóvenes terminara de forma trágica durante la madrugada del lunes, informaron las autoridades del estado.
Según la Policía, Kristen Sculley enfrentará cargos por asesinato en segundo grado por el apuñalamiento ocurrido en Massapequa. Las primeras versiones indican que la mujer ingresó presuntamente al apartamento de la víctima, ubicado en el sótano de la vivienda de los padres, en plena madrugada para un encuentro de índole sexual que estuvo consensuado por ambas partes.
Posteriormente, habría apuñalado al hombre mientras este se encontraba en su propia cama, sin embargo, aún no se ha dado la razón oficial por la cual Sculley tomara la decisión de quitarle la vida a su compañero de noche.
Ahora bien, el momento que llamó la atención de la prensa y de los oficiales fue cuando la joven esbozó una inquietante sonrisa mientras era conducida por agentes hacia el tribunal donde se llevaría a cabo la primera sesión de su juicio.
“Creemos que esta mujer había concertado una cita. Era conocida de nuestra víctima y ambos habían acordado reunirse esa noche”, declaró el teniente detective George Darienzo, del Departamento de Policía del Condado de Nassau, para el New York Post.
“Inicialmente, creemos que el apuñalamiento ocurrió en la habitación de la vivienda. La víctima murió en los brazos de su padre. Ninguna familia debería tener que presenciar la repentina muerte de su hijo”, explicó Darienzo.
La Policía indicó que las primeras hipótesis apuntan a que Sculley “se enfureció” y atacó a la víctima con una navaja de bolsillo que portaba. Pero un detalle que llamó la atención en el caso es que ambos mantenían una amistad y se conocían desde hacía varios años.
Los agentes acudieron a la vivienda ubicada en Beaumont Avenue alrededor de la 1:30 de la madrugada del lunes y encontraron una escena que calificaron como “estremecedora”. Según las autoridades, la víctima, gravemente herida, logró llegar hasta donde estaban sus padres.
“Subió las escaleras gritando para pedir ayuda a su madre. Su madre y su padre acudieron de inmediato para asistirlo. Intentaron controlar la hemorragia en la cocina. En ese momento, su hijo dejó de responder”, relató Darienzo.
El investigador agregó que existían indicios de que tanto la víctima como la sospechosa habían consumido drogas, aunque no se encontraron sustancias durante la inspección realizada por las autoridades.