La posesión presidencial de Abelardo De La Espriella tuvo un hecho sin precedentes en la historia de las posesiones presidenciales en Colombia. Por petición del máximo mandatario de los colombianos, la cantante Maía estuvo encargada de entonar la canción Aleluya, una interpretación que, luego del protocolo tradicional, le dio un lugar especial a Dios.
Este hecho, aunque en redes sociales es criticado, le da voz a una fe que, según las cifras oficiales, comparten la mayoría de los colombianos.
Desde la fe cristiana, las alabanzas son una forma de adorar y rendirle honra a Dios, reconociendo su inmensidad divina. Esto, basado en diversos pasajes bíblicos que revelan su importancia.
Aquel hecho musical antecedió a los discursos realizados por otros líderes religiosos. En representación de la fe cristiana, Eduardo Cañas Estrada, el pastor de la iglesia cristiana Manantial de Vida Eterna, oró por Abelardo De La Espriella, su gobierno y la ciudadanía. Cañas pidió a Jesús por el bienestar de Colombia y pidió perdón por los pecados del país.
Para representar la fe judía, habló el líder denominado gran rabino David Michaan, quien citó a personajes bíblicos como el rey David, Salomón y Nehemías, con el fin de resaltar sus virtudes e invocarlas para los nuevos líderes políticos. Posteriormente, elevó una plegaria al Señor.
Y por último, el capellán de la Presidencia de la República representó el catolicismo y decidió pedir al Espíritu Santo, una de las tres personas de la Trinidad que profesa la fe basada en la Biblia.
Intervenciones basadas en Jesús
De La Espriella ha manifestado su fe en Jesús en repetidas ocasiones. El mandatario lo reconoce como el salvador del mundo luego de que años atrás se considerara ateo.
Esto generó cuestionamientos durante su campaña; sin embargo, el caso de De La Espriella no es aislado. Muchos creyentes afirman no haber creído en algún momento de su vida, pues dicen que no es cuestión de fe, sino de realidad.
Cuando el hoy presidente fue cuestionado al respecto en su tiempo de campaña, explicó que un episodio relacionado con una pérdida familiar lo acercó a Dios y, desde entonces, se convirtió al catolicismo.
Como muestra de su conversión, Abelardo De la Espriella interpretó la canción cristiana Hallelujah en 2021. Cuando el hoy mandatario publicó esta interpretación, no se contemplaba su participación en política, enfrentando así la teoría de quienes insinúan que su fe correspondió a una estrategia calculada para las elecciones.
El hecho permite dos posiciones que ya se hacen presentes en las redes sociales. Por un lado, internautas critican este momento, alegando que Colombia es un país laico; en contraste, hay quienes defienden al mandatario, asegurando que se le da honra a un Dios que profesa el presidente y la mayoría de colombianos.