En Bogotá, un grupo de alcaldes y equipos de gestión del riesgo de las ciudades intermedias de Colombia, agremiadas en Asointermedias, se reunió el director de la UNGRD, David Santiago Tamayo, para definir las acciones de preparación que se llevarán a cabo para enfrentar el fenómeno de El Niño y anticiparse a sus posibles impactos en los territorios.

Según indicó Asointermedias, entre las principales prioridades están: la preparación ante posibles afectaciones en el abastecimiento y eventual racionamiento de agua, la prevención de incendios de cobertura vegetal y la continuidad de servicios esenciales como agua, energía y saneamiento.

El director de la UNGRD, dijo la agremiación, llamó a convocar y fortalecer los Consejos Municipales de Gestión del Riesgo de Desastres, para que estos espacios permitan identificar zonas críticas, revisar las capacidades de respuesta, establecer responsables y definir acciones antes de que una amenaza se convierta en una emergencia.

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Además, pidió revisar y actualizar sus planes, protocolos y estrategias de gestión del riesgo, así como sus capacidades de respuesta, para identificar con anticipación las necesidades que requieran apoyo de los departamentos o del Gobierno Nacional.

Esta preparación, manifestaron, también deberá contemplar posibles afectaciones sobre fuentes de abastecimiento de agua, incendios de cobertura vegetal, infraestructura estratégica, energía y otros servicios indispensables para el funcionamiento de las ciudades.

“Hemos concertado, dialogado, planificado, cooperar, ayudarle al Gobierno Nacional a reducir los impactos del fenómeno del Niño. Muchos de los municipios atraviesan incendios, inundaciones, multiplicidad de circunstancias, producto de este fenómeno”, señaló Santiago Ospina, el director de Asointermedias, a la vez que destacó la importancia de mantener una coordinación constante entre las ciudades intermedias y el Gobierno Nacional para reducir los impactos del fenómeno.

Ospina incluso aprovechó para hacer un llamado a fortalecer los mecanismos de coordinación y a mantener activa la participación de las comunidades, la necesidad de anticiparse cobra mayor relevancia ante las condiciones previstas para los próximos meses.

Luis Carlos Casas, el alcalde de Facatativá, hizo un llamado a sus habitantes desde el embalse de Mancilla para que racionen el consumo de agua: solo queda líquido para 15 días. Foto: Redes sociales

“De acuerdo con cifras del IDEAM, existe una probabilidad superior al 90 por ciento de que el fenómeno de El Niño persista hasta el primer trimestre de 2027, mientras que la probabilidad de que alcance una intensidad muy fuerte entre octubre y diciembre de 2026 es del 69 por ciento. En agosto, 48 municipios de 17 departamentos alcanzaron máximos históricos mensuales de temperatura”, dijo Asointermedias.

Ante este escenario, Asointermedias pidió a las administraciones municipales a mantener actualizados sus planes de contingencia, revisar las fuentes y reservas de agua, preparar protocolos ante eventuales situaciones de desabastecimiento o racionamiento y verificar las capacidades de los organismos de socorro.

Además, deberán mantener un seguimiento permanente a las alertas y pronósticos, fortalecer la prevención frente a incendios de cobertura vegetal y garantizar la continuidad de servicios esenciales como agua, energía y saneamiento.

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Por último, pidió atender las recomendaciones de las autoridades, evitar quemas, no arrojar residuos inflamables y reportar oportunamente cualquier situación que pueda representar un riesgo. Para la asociación, enfrentar los efectos del fenómeno de El Niño requiere pasar de la alerta a la acción y fortalecer la coordinación entre alcaldías, comunidades, departamentos y Gobierno Nacional.

Y reiteró su disposición para acompañar a las ciudades intermedias en la identificación de necesidades, capacidades y soluciones que permitan anticiparse a las emergencias.