Un total de seis integrantes de la Policía Nacional de Colombia se encuentran secuestrados en varias regiones del país: tres de ellos privados de la libertad en Norte de Santander, dos en Cauca y uno en Nariño. Así lo confirmó el general Jesús Alejandro Barrera, director de la institución, quien aseguró que las capacidades de inteligencia y operativas están concentradas en establecer dónde se encuentran y lograr que regresen con vida a sus hogares.
“La Policía Nacional rechaza el secuestro de nuestros policías, soldados y toda acción que atente contra su libertad e integridad. Hoy tenemos seis de nuestros uniformados retenidos ilegalmente en el país: tres en el departamento de Norte de Santander, dos en el departamento del Cauca y uno en el departamento de Nariño”, afirmó Barrera.
El caso más reciente ocurrió en Norte de Santander, donde el ELN habría secuestrado al mayor Freddy Alexis Russi González, al patrullero Edison Yesid Medina Traslaviña y a la patrullera Erika Tatiana Monroy Hurtado, mientras desarrollaban actividades relacionadas con su servicio.
Barrera expresó solidaridad con Mariluz Russi González, madre del mayor Russi; Jessica Paola Urrego, esposa del patrullero Medina; y Gloria Hurtado y Carlos Iván Monroy, padres de la patrullera Monroy.
Y es que otro de los secuestrados es el patrullero Álvaro Yair Pistalá Garrido, quien, según el director de la Policía, completa 19 días secuestrado en el municipio de Policarpa, Nariño. Mientras que en el departamento del Cauca están privados de la libertad el patrullero Juan Luis Ricardo Martínez y el auxiliar de Policía José Oneidi Larraondo Salinas desde 2025.
“Cada uno de ellos tiene una familia y una institución que los espera. Todas nuestras capacidades institucionales, de inteligencia y operativas están concentradas en lograr su ubicación para lograr su pronto regreso, sanos y salvos, a sus hogares”, manifestó.
Los operativos de búsqueda por parte de los organismos de inteligencia no cesan con el fin de poder ubicar a estos uniformados que están en poder de los grupos armados ilegales en varias regiones de Colombia.
“Nuestra prioridad es encontrarlos y llevar ante la justicia a los autores de este despreciable acto criminal. Toda la solidaridad y acompañamiento psicosocial a las familias de nuestros héroes que hoy viven momentos de angustia, pidiendo a nuestro Señor que los proteja y nos permita guiarnos para liberarlos prontamente”, expresó.
Finalmente, precisó: “Colombia no abandona a sus policías y soldados. La libertad de quienes protegen al país no se negocia, se defiende y se recupera”.