Este domingo, a eso de las 7:00 de la noche, fue asesinado en el barrio Jordán de Villavicencio (Meta) el teniente coronel Ricardo José Beltrán Jiménez, en medio de un aparente caso de hurto.

Desde el Ejército explicaron que, al parecer, al oficial le hurtaron sus pertenencias, como joyas. Tras el crimen, al lugar de los hecho llegó la Sijin de la Policía Nacional para llevar a cabo la inspección del cuerpo de Beltrán Jiménez, así como para recolectar las evidencias necesarias e iniciar la investigación que permita dar con el paradero de los asesinos.

“Condenamos este hecho y ponemos a disposición de las autoridades competentes todas las capacidades para apoyar las labores de investigación que permitan capturar a los responsables, para que respondan ante las autoridades por este execrable crimen”, indicaron a través de la cuenta en Twitter de las Fuerzas Militares de Colombia.

Además, enviaron un sentido mensaje de condolencias a la familia del oficial asesinado: “Elevamos plegarias al Dios Todopoderoso por su descanso eterno”.

Cabe recordar que el pasado domingo 26 de septiembre también fue asesinado a bala en el corregimiento Santana, municipio de Puerto Asís (en Putumayo) el mayor del Ejército Nacional Fulver Norley Ayala Zuluaga.

El mayor fue asesinado en momentos en que se disponía a regresar a la unidad militar a la que pertenecía, luego de haber estado en compañía de otro oficial en un local comercial de la zona, a eso de las 11:30 de la noche.

El comandante de las Fuerzas Militares, general Luis Fernando Navarro, reveló en días pasados detalles de ese crimen en el departamento del Putumayo.

El general Navarro dijo que había información sobre que el mayor, antes de regresar a la unidad militar, había frecuentado, al parecer, un establecimiento público en donde habría tenido un altercado. Luego de ese evento se presentó su homicidio.

De acuerdo con el general Navarro, el mayor Ayala se encontraba asignado a tareas de erradicación de cultivos ilícitos con unidades militares de la región. “Sale del establecimiento público y le propinan los disparos por la espalda”, dijo el general Navarro.

El oficial Fulver Norley Ayala Zuluaga fue interceptado por un hombre y una mujer que se movilizaban en una motocicleta de color negro, quienes empezaron a dispararle.

El oficial Zuluaga recibió al menos dos disparos en la espalda y uno en el brazo izquierdo. Gravemente herido, fue trasladado en una ambulancia hasta la Clínica Putumayo, donde llegó sin signos vitales.

Por otra parte, en momentos en que tropas del Ejército desarrollaban este viernes 15 de octubre labores de erradicación de cultivos ilícitos en la vereda El Mirador, área rural del municipio de Tibú, Norte de Santander, fue activada un área con artefactos explosivos instalados por grupos armados organizados que operan en la zona.

Tras lo anterior, el Ejército informó que el soldado profesional identificado como John Byron Ángulo murió y que resultaron heridos un suboficial y tres militares profesionales, quienes fueron trasladados de urgencia a un hospital de Cúcuta, donde reciben atención médica especializada.

Desde el Ejército lamentaron la muerte del soldado John Byron Ángulo y enviaron un sentido mensaje de solidaridad a su familia. Además, recalcaron que adelantan con ellos el respectivo proceso de acompañamiento en este momento.

“Repudiamos estas cobardes acciones que demuestran la violación flagrante de los derechos humanos y la infracción a las disposiciones contempladas en el derecho internacional humanitario, al hacer uso de medios de guerra no convencionales, e instauraremos la denuncia ante las autoridades competentes. Los grupos armados organizados continúan instalando artefactos explosivos de manera indiscriminada para atentar contra la población civil y la fuerza pública”, indicaron desde el Ejército.

Además, desde esa institución castrense advirtieron que no ahorrarán esfuerzos para ubicar a los responsables de ese atentado ocurrido en Tibú.

“Y reafirmamos nuestro compromiso de continuar con las operaciones contra la cadena del narcotráfico, que impide alcanzar una paz con legalidad para el norte de Santander”, concluyeron.