El exnarcotraficante colomboalemán Carlos Lehder expuso sus vivencias personales, su situación financiera actual y sus reflexiones tras cumplir una condena de más de tres décadas. El extintegrante del Cartel de Medellín abordó la pérdida de sus terrenos en el departamento del Quindío a manos del Estado colombiano.
Respecto a las decisiones judiciales que afectaron sus antiguas propiedades, el excapo de la mafia colombiana comentó que ha “aprendido que la grandeza del hombre no es solamente reconocer sus errores, sino enmendarlos; entonces acepto los dictámenes del Estado al respecto”.
Sobre el tiempo que permaneció privado de la libertad en territorio estadounidense, Lehder recordó las dinámicas de su reclusión: “Es muy larga la lista de penalidades, sufrimientos y angustias cuando una persona no solo es extraditada a Estados Unidos, sino que también es obligada a estar en una penitenciaría de máxima seguridad, en una caja fuerte de tres metros por dos”.
Impresiones sobre el encierro y el retorno al país
Al detallar las condiciones dentro del centro penitenciario donde pasó más de 30 años, el exnarcotraficante describió las limitaciones del aislamiento. “Dentro de esa celda no hay un sol, no hay un aroma de cultivos ni de frutas; en su lugar, donde solo hay cuatro paredes. Para superar ese resguardo, opté por recordar los momentos más felices de mi vida, esos que compartí con mi familia”, señaló Lehder.
Tras ser liberado y retornar al territorio colombiano, el exjefe criminal relató las impresiones de su regreso al departamento del Quindío. Mencionó que: “Sentí de nuevo el aroma de las flores y la fruta, además del calor del sol radiante”.
Durante su recorrido visitó la Posada Alemana, predio donde su padre tuvo un hospedaje y donde él construyó un complejo hotelero en 1979 por cuatro millones de dólares de la época. Al encontrar la estructura destruida por el paso del tiempo, Lehder afirmó que “fue un golpe muy duro al ver en ese estado algo a lo que le había dedicado tanto”.
Situación financiera actual y mensaje a las nuevas generaciones
En cuanto a sus activos económicos actuales, el exnarcotraficante sostuvo que las autoridades incautaron la totalidad de sus bienes, incluyendo predios e inmuebles en el exterior. “No poseo ni un ladrillo, porque Estados Unidos y Colombia me confiscaron todo, incluida una isla en las Bahamas, y no dejé caletas ni utilicé ningún tipo de testaferro para guardar dinero”, sostuvo Lehder.
En la actualidad, sus ingresos provienen de las ventas de su autobiografía, mientras avanza en la redacción de un segundo libro. Lehder explicó que busca transmitir una enseñanza a la juventud: “En el mundo del narcotráfico no hay una vida fácil, sino un riesgo constante a la muerte y a una vida en la cárcel”.
Al analizar el accionar de las instituciones policiales en el ámbito global, el exnarcotraficante enfatizó que los delitos no quedan impunes. “Yo les digo a los que piensan que es un deleite quebrantar la ley: no pierdan el tiempo. Al Carlos Lehder de 20 años le diría que no rompa la ley, que no vale la pena hacerlo”, concluyó.
El testimonio del excapo de la mafia fue entregado en el pódcast Más Allá del Silencio, donde indicó, además, compartir su tiempo con dos mujeres 30 años más jóvenes que él.
Finalmente, Lehder busca escribir un segundo libro con el que las futuras generaciones tengan una guía y enseñanza de lo que pasa cuando se va por el mal camino.