El exviceministro del Interior, Diego Andrés Cancino, se presentó de forma virtual este lunes 10 de agosto ante el juzgado 28 de control de garantías de Bogotá.

Esto, para escuchar la imputación de cargos que le hizo un fiscal de la unidad adscrita de delitos sexuales por los hechos registrados el 9 de octubre de 2024.

En la presentación de los hechos jurídicamente relevantes, se señaló que para esa fecha el entonces viceministro del Interior citó a una reunión en su apartamento a Yuli Viviana Vargas con el fin de hablar de un tema netamente laboral.

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Sin embargo, en el apartamento de Cancino,—ubicado ubicado en el nororiente de Bogotá, se presentaron hechos que pueden calificarse como acoso sexual constante.

“Realizó (…) actos de contenido sexual distintos al acceso carnal, consistentes en abrazarla por la espalda, con connotación sexual. Tocarle sus senos por debajo de la blusa, intentar besarla en varias oportunidades y sujetarla por los brazos y manos”, relató el fiscal.

Todo esto, pese a que la joven le insistía en que no quería tener nada con él y que el encuentro solamente tenía un contexto laboral.

El exviceministro del Interior, Diego Cancino, en la audiencia de imputación de cargos. Foto: Rama Judicial

Continuando con la imputación, se señala que Cancino usó su fuerza para “imponer contacto físico” para “satisfacer su libido sexual”.

Para la Fiscalía General, en ese momento, el viceministro del Interior no escuchaba razones y continuó con sus reiterados ataques.

“La víctima manifestó de manera expresa y reiterada su negativa a cualquier tipo de acercamiento de naturaleza sexual, indicándole que no deseaba una relación distinta a la laboral y política. Pero usted, señor Diego Cancino, insistió en dichas conductas manifestándolas. Aun después de que ella manifestara su incomodidad, su deseo reiterado de retirarse ella del lugar”, añadió.

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En uno de los puntos centrales de la imputación se señaló que el dirigente político utilizó su poder y cargo, así como influencias.

“Para la realización de la conducta se valora su posición y cargo como exministro general del interior y persona como autoridad en el ámbito laboral y político de la víctima, lo cual le confería a una particular autoridad sobre ella y la impulsaba a depositar en usted su confianza”, enfatizó.

Desde el primer minuto, la joven fue al apartamento de Cancino —a quien conocía desde el Concejo de Bogotá— para hablar de una oferta laboral o de la posibilidad de una renovación del contrato laboral en la cartera política.

“Circunstancias que facilitaron el acercamiento inicial bajo la apariencia de una reunión para discutir propuestas laborales y políticas y la ejecución de actos sexuales no consentidos”, agregó.

Por su formación académica, sabía que su conducta iba en contra de la ley; sin embargo, continuó.

Por estos hechos, le imputó el delito de acto sexual violento. Frente a la pregunta del juez de control de garantías, el exviceministro se declaró inocente.