En la tarde de este martes primero de septiembre se presentó una extraña situación en la puerta de la Casa de Nariño, en pleno centro de Bogotá.
Dos hombres que se presentan como integrantes de la Policía Nacional se esposaron para exigir hablar con el presidente de al República, Abelardo De La Espriella.
Fuentes cercanas le señalaron a SEMANA que los dos hombres aseguran que fueron retirados sin motivo alguno de la institución. Ante esto, piden un diálogo con el jefe de Estado para lograr su reintegro.
Portando una cartulina de color amarillo que dice ‘Señor Presidente, por favor escúchenos, necesitamos hablar con usted’, los dos hombres que portan las gorras y chaquetas azul oscuro distintivas de la Policía que contrastan con los jeans rotos se plantaron frente a la casa presidencial.
“Solicito que se me respete el debido proceso. Yo lo que le pido al señor presidente es que me reincorpore a la Institución y que siga la investigación”, señaló uno de los uniformados que se presentó como el subintendente Saúl Marconi.
En este sentido, señaló que su caso es una “injusticia” pues no hay ningún fallo en su contra. “Yo tengo tres hijos menores de edad por quienes responder”.
En un audio conocido, el subintendente señaló que mucha gente le ha recomendado presentar una demanda administrativa para lograr su reincorporación a la Policía.
“Eso se demora de tres a cinco años. No puedo esperar tanto tiempo. Yo le pido de manera encarecida al señor Presidente que estudie nuestro caso”, indica.
El subintenente aseguró que después de 18 años y diez meses en la Policía le fue notificada su salida.
“Puse en conocimiento de mi superior, el coronel Libardo Ojeda Erazo, comadnante de la Metropolitana de Cúcuta, de un mal procedimiento que hicieron policías dentro de mi habitación en mi casa. Se entraron por la ventana, se me llevaron unas pertenencias”, relató.
Tras esta denuncia, indicó, le abrieron una investigación disciplinaria. “Mi coronel se pegó de eso, por así decirlo, y me dio discrecional pérdida de la confianza basándose en ese informe que le pasaron”.
El subintendente sostiene que el mencioando informe contenía datos que no corresóndían a la realidad. “Me vulneró el debido proceso. Solo me dijo ‘fime y váyase’”.
Fuentes de máxima credibilidad le aseguraron a SEMANA que los dos policías fueron retirados de la Institución por faltas disciplinarias durante actos del servicio.