La indignación crece en Tolima tras la muerte de Mía Kathaleya Ramírez López, una bebé de seis meses que llegó al Hospital San Rafael de El Espinal en delicado estado de salud, y cuyo caso destapó un presunto episodio de violencia extrema que hoy es investigado por las autoridades.
Según explicó Paula Saavedra, directora del Hospital San Rafael, la menor fue llevada inicialmente por su madre bajo el argumento de que había sufrido convulsiones. Sin embargo, durante la valoración médica, los especialistas descubrieron lesiones mucho más graves.
“Al tomar rayos X y tomografías salieron las fracturas en sus miembros inferiores y también en su cabecita”, explicó la funcionaria al referirse a los hallazgos que alertaron de inmediato al personal médico.
El dictamen clínico reveló que la bebé presentaba múltiples golpes en diferentes partes de su cuerpo. Las imágenes diagnósticas evidenciaron fracturas en las piernas y lesiones en la cabeza, una situación que llevó a los profesionales de la salud a activar de inmediato las rutas de protección para menores.
Además, los médicos establecieron que la pequeña habría sido víctima de abuso sexual. “Sabemos que los derechos de Mía estaban siendo vulnerados y era un acto atroz e infame”, señaló Saavedra al explicar por qué se notificó a las autoridades competentes.
Murió tras ser trasladada a Ibagué
Luego de ser estabilizada en El Espinal, Mía Cataleya fue remitida a un centro asistencial de mayor complejidad en Ibagué. Pese a los esfuerzos médicos, la menor falleció sobre el mediodía del día siguiente.
“Esperábamos que Mía Cataleya tuviera otro resultado, pero el desenlace fue fatal, fue trágico”, lamentaron desde el hospital.
El caso también abrió un debate sobre la respuesta institucional. Autoridades locales solicitaron a la Procuraduría revisar la actuación de las entidades encargadas de la protección de menores, al considerar que hubo demoras en algunos procedimientos relacionados con la atención del caso.
Mientras tanto, el cuerpo de la bebé permanece en Medicina Legal, donde avanzan los análisis forenses que serán fundamentales para esclarecer lo ocurrido.
Ofrecen recompensa para capturar a los responsables
Ante la gravedad del caso, las autoridades anunciaron una recompensa de hasta 10 millones de pesos por información que permita identificar y capturar a la persona o personas responsables de las agresiones que habrían provocado la muerte de la menor.
La Fiscalía, la Policía y organismos de protección a la infancia avanzan en las investigaciones para establecer quién estuvo detrás de los hechos que hoy tienen consternado a El Espinal y a todo el país.
Familiares y habitantes del municipio reclaman que el crimen no quede en la impunidad.