El coletazo por el insólito error que terminó, con base en chismes de barrio, convirtiendo a un empresario estadounidense que pretendía adoptar a tres hermanos menores de edad colombianos en un sádico violador de niños, ya llegó a Estados Unidos y promete ser durísimo. El FBI (Buró Federal de Investigación) ya se metió en el caso.
El intento de linchamiento en Colombia, que llegará a la justicia con demandas civiles contra los responsables, en Estados Unidos repercutió en graves amenazas contra una reconocida empresa donde trabaja el papá del ciudadano norteamericano acusado falsamente.
Ante la viralización del caso, las acusaciones contra esta empresa advertían retaliaciones por permitir que trabajara el papá de un pedófilo, y aunque no era cierto, el daño ya estaba hecho, y tanto la víctima como su familia tuvieron que soportar los señalamientos, incluso en su país.
Las valoraciones de las llamadas amenazantes recibidas por la empresa fueron calificadas como preocupantes; por eso entró el FBI a actuar en este caso y a poner la lupa sobre los colombianos que pusieron a rodar el video y la acusación, con repercusiones demoledoras.
El FBI ya activó los protocolos y se puso en contacto con la Embajada de los Estados Unidos, lo que significará las primeras decisiones.
Las personas involucradas en ese chisme, que pudo costarle la vida al ciudadano estadounidense, ya estarían identificadas y les serían canceladas las visas, al igual que a sus familiares.
Este gigantesco lío en el que ya están los que podrían calificarse como “vecinos chismosos” fue confirmado por el abogado de la familia, Fabio Humar, quien advirtió que es un tema que se maneja con reserva.
“Sobre la consulta que me hace SEMANA y el involucramiento de las autoridades americanas: sí; en efecto, hemos sabido del interés que, lamentablemente, despertó este caso. La viralización de la noticia hizo que llegara hasta Estados Unidos, donde se toman muy en serio la seguridad de sus ciudadanos. Es apenas normal que las autoridades de allá quieran saber qué pasó y quiénes son los responsables de tan terrible evento”, explicó el abogado.
El asunto es espinoso; la defensa ya ha recogido más de 400 mensajes con información sobre las personas que armaron ese alboroto en la localidad de Usaquén, norte de Bogotá, donde, de la mano del FBI, se está haciendo recolección de información y de videos de cámaras de seguridad.
La decisión tiene dos razones de fondo: la primera, haber puesto en riesgo la vida de un ciudadano de ese país y de su esposa. La segunda, las repercusiones que se dieron en suelo estadounidense, a donde llegaron las amenazas a la familia de este hombre y a la empresa en la que trabaja su papá.
Pese a que tanto las autoridades judiciales como la Fiscalía y hasta el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), entidad con la que se adelantaba el proceso de adopción, rápidamente desmintieron el rumor y aclararon que este hombre y su esposa estaban buscando la adopción de los tres hermanos, los chismes corrieron más que las certezas.
El tema no se quedará en la simple cancelación del ingreso a los Estados Unidos. El abogado Humar informó que presentará denuncias penales y civiles, y van por el patrimonio de los responsables. Incluso buscarán medidas contra el presidente Gustavo Petro, quien calificó en su cuenta de X a este ciudadano como “el pedófilo estadounidense es de Texas y de derecha en los EE. UU. Aquí se muestra la doble moral y la manipulación del electorado”.
El mensaje, al calor de las elecciones, se regó como pólvora. Y aunque Petro reconoció a medias su error en otro mensaje, de 12 párrafos, en que habló también de Bolívar, de Habermas, de Rojas Pinilla, entre otros, también será denunciado.