Un subintendente de la Policía Nacional murió en la madrugada del 1 de enero mientras atendía un procedimiento por una riña en el barrio San José, en Villavicencio.
El uniformado fue identificado como Jeferson Orlando Fernández Orduz; según las autoridades, recibió varios impactos de arma de fuego y fue trasladado al Hospital Departamental, donde posteriormente se confirmó su fallecimiento.
La agresión ocurrió hacia las 3:25 a. m., cuando dos uniformados respondieron a la llamada de la comunidad por una confrontación en la vía pública. En medio de la intervención, un hombre habría accionado un arma contra los policías; en la reacción posterior las autoridades informaron que resultó lesionado un hombre conocido en el sector como alias Polo, señalado por la Policía como el presunto agresor.
Otro hombre, identificado como alias Richard —descrito por la institución como hermano del presunto atacante— fue capturado y portaba el arma que se habría utilizado en el hecho.
La Policía Metropolitana de Villavicencio lamentó públicamente la muerte del subintendente Fernández Orduz y expresó su rechazo “categórico” a este tipo de hechos de violencia.
En el pronunciamiento, la institución señaló que el caso quedó en manos de los organismos judiciales competentes y que se adelantarán las actuaciones necesarias para esclarecer lo ocurrido.
El director de la Policía Nacional, general William Oswaldo Rincón, se pronunció por la muerte del uniformado. En su mensaje, el general calificó el ataque como un hecho de “violencia irracional” y expresó condolencias con la familia y los compañeros de subintendente; además, aseguró que no habrá impunidad y que se exigirá justicia por el crimen.
El hecho, que ocurrió en la madrugada del Año Nuevo, enluta a la institución, pues ocurrió cuando los uniformados estaban cumpliendo la labor de responder a un llamado ciudadano por alteración del orden.
La Policía señaló que el caso será objeto de investigación penal y disciplinaria para establecer con precisión responsabilidades. El director institucional aseguró que se desplegarán las acciones necesarias para esclarecer los hechos y llevar a los presuntos responsables ante la justicia.
Y es que, mientras todo el país celebraba el año nuevo, los organismos de seguridad y emergencia enfrentaron una de las jornadas más pesadas del año.
Durante la noche del 31 de diciembre y la madrugada del 1 de enero se reportaron múltiples incidentes asociados a alteraciones del orden público, riñas, consumo de alcohol y uso indebido de pólvora, en distintas regiones del país.
Según el balance de la Policía Nacional, durante las celebraciones de fin de año se atendieron 43.721 llamadas a través de la línea 123 en todo el territorio nacional.