El Centro Democrático no se ha recuperado del asesinato del precandidato Miguel Uribe Turbay, ordenado por la Segunda Marquetalia, y ya hay una nueva alerta que pone en la mira a la candidata a la presidencia Paloma Valencia. Así lo dio a conocer el mismo ex primer mandatario Álvaro Uribe Vélez, quien prendió las alarmas sobre un plan para asesinarla, esta vez orquestado por el ELN.
SEMANA investigó qué había detrás del mensaje que publicó el expresidente Uribe y la conclusión es que el temor por la vida de la candidata es justificado. Se trata de un mensaje interceptado a dos jefes del ELN en el que mencionan la orden de asesinar a la candidata. “Esa paloma hay que ponerla a volar”, afirman en mensaje cifrado.
Además, las autoridades investigan la presunta orden del ELN para contratar una oficina de sicarios en Bogotá, como ocurrió con Uribe Turbay.
Por su gravedad y nivel de certeza, los investigadores han hecho especial énfasis en el mensaje entre los jefes del ELN, pues, según investigó SEMANA, la forma como está escrito, las claves que utilizan y hasta el frente al que le ordenan cometer el asesinato dan un alto grado de veracidad sobre la orden de “poner a volar” a la candidata del Centro Democrático.
Esta mortal advertencia llegó directamente a las manos del jefe de medidas de protección del expresidente Uribe, quien se lo tomó en serio y notificó de inmediato a la Dirección de Protección de la Policía (Dipro) con la referencia “Información amenaza”.
La orden de matar a Valencia señala en el encabezado la finalidad del plan: “Objetivo PALOMA”. Llegó en junio de 2025, tan solo un mes después del atentado contra Uribe Turbay, cuando aún luchaba por mantenerse con vida en la Fundación Santa Fe.
Enseguida, la carta refleja la comunicación del Frente Urbano Nacional dirigida al conocido Frente de Guerra Nororiental del ELN, con instrucciones numeradas: “1 Entendimos el mensaje, tenemos los cros en disposición y el bus que puso la Bakatá. 2 El número es 313267****. 3 Todo está en la capital”, se lee en la orden, denunciada en la Fiscalía.
Según indagó SEMANA, la palabra “cros” significa compañeros. Así se refiere el ELN a sus camaradas en diferentes correos y comunicaciones interceptadas. “Bakatá” es el nombre de una de las compañías del Frente Urbano del ELN en Bogotá; el nombre de la ciudad es el significado de esta palabra en muisca.
El número de teléfono que aparece en la comunicación, borrado para no entorpecer la investigación, es clave y ha sido determinante en las pesquisas de las autoridades.
A esta línea le hicieron un rastreo y en julio del año pasado fue prendido el dispositivo en la frontera con Venezuela. Al iniciarlo, descargaron las aplicaciones de mensajería de WhatsApp, Signal, Telegram y Zangi, pero no hicieron ni una sola llamada; al parecer, sabían lo que estaban haciendo. Esta misma línea fue registrada en funcionamiento unos días después, en agosto, y la frecuencia registraba a Bogotá como su ubicación.
Aunque los que manejaban la línea borraban los mensajes y evidencias, dejaron el rastro del pago de un dinero a través de transferencia electrónica, con el que se estableció la identidad de una persona que ya estaba fichada como miembro de la estructura urbana del ELN. Era el encargado de transportar dinero desde Venezuela hasta Bogotá.
En la misma carta se lee: “Todo está en la capital”. Hace referencia a la logística para el crimen, que no era de poca monta. Desde el Catatumbo habrían llegado hasta Bogotá explosivistas, pues, según este plan, a Paloma Valencia la querían matar usando un bus bomba.
El correo termina con la sentencia de muerte: “Muy bueno el trabajo que adelantan, esa paloma hay que ponerla a volar, debe mantenerse el seguimiento hasta nueva orientación Carlos Villamizar”.
Inteligencia ha evaluado este mensaje y determinó que, en primer lugar, “con el bus intentarían suplantación a reunión de ella, o a edificio o del Estado, incluyendo FF.AA. y de Policía” (sic).
Plantean, en segundo lugar, que el atentado se realizaría “haciendo uso de explosivos en un bus, en la ruta de la caravana”.
El análisis de la comunicación entre las estructuras del ELN deja dos observaciones claras para las autoridades con la finalidad de mantener a la candidata Paloma Valencia protegida: “Implementar contravigilancia en la ruta de la senadora con videovigilancia, con el fin de identificar a los que la siguen; mantener el secreto, fin evitar que el ELN se entere de infiltraciones a sus comunicaciones”.
Más allá del texto de la amenaza, las autoridades establecieron, por medio de la línea telefónica monitoreada, que este frente urbano habría sido el mismo que participó en la ubicación de tres petardos de bajo alcance en centros comerciales contra una exclusiva marca en Bogotá.
SEMANA se comunicó con la candidata Paloma Valencia por la gravedad de la amenaza. Ella afirmó: “Lo conocíamos por algunas fuentes que de manera no oficial nos habían contado de este atentado con un bus bomba que está planeando el ELN en contra nuestra. La actitud que hemos tenido es la misma. Nos estimula a seguir en la batalla porque lo que queremos es una Colombia donde los terroristas no decidan quién puede gobernar”.
La candidata aprovechó para denunciar que tuvo que devolver miembros de su esquema de la UNP. “Nos ofreció dos hombres de protección. Uno con 13 denuncias, incluyendo estafas, casos por captación masiva de dinero y abuso de confianza. La otra persona viene de la JEP, donde, evidentemente, ha estado rodeada de gente que no es de mi filiación política, razón por la cual decidí no aceptarlos”, informó la candidata.
Lo que resulta claro es que hay temor por la posibilidad de que el ELN, organización criminal con la que el presidente Gustavo Petro prometió lograr la paz en tres meses, ejecute el plan criminal.
En medio de la paz total, el Gobierno abrió una mesa de negociación internacional en la que el ELN solo defendía los secuestros y la extorsión como su forma de financiación. Siguieron cometiendo los peores crímenes hasta que el diálogo quedó congelado.
SEMANA se comunicó con el ELN ante los planes criminales contra la vida de la candidata Paloma Valencia.
A través de contactos que estuvieron presentes en la negociación de la fracasada paz total del presidente Gustavo Petro, respondieron que “cualquier tema de atentados o relación con temas electorales son falsos”.
La fuente aseguró que hay una orden muy firme en esa línea y que el mismo “comandante Antonio García acaba de escribir una columna en la que lo ratifica”.
A la usanza del ELN, negaron la comunicación criminal. Sin embargo, ahora la responsabilidad es del Estado, que debe proteger la vida de los candidatos, en especial de oposición, y evitar a toda costa la reedición del asesinato de Miguel Uribe Turbay.