La reciente operación militar en el sur de Bogotá, donde fue encontrada una fábrica de explosivos que al parecer pertenecía al ELN, dejó abierto un interrogante al que las autoridades judiciales tratan de encontrarle respuesta.

En el documento las Fuerzas Militares advierten por faltantes de varios calibres de munición, como las que fueron encontradas al ELN en Bogotá. Foto: Suministrada a Semana.

Durante el allanamiento a la vivienda donde se estaban fabricando los explosivos, que tenían como propósito, al parecer, afectar el proceso electoral que se vivió recientemente en el país, se encontraron, además de explosivos, una alta cantidad de munición de Indumil.

En el lugar, de acuerdo con fuentes militares, había municiones calibre 5.56 y 7.62 que conrresponden a los fusiles y ametralladoras que usa el Ejército y que son suministradas por Indumil.

En el informe las Fuerzas Militares le recomendaban al Ejército tomar acciones correctivas urgentes. Foto: Suministrada a Semana.

En las propias fotografías entregadas a los medios de comunicación el día del operativo, se ven las cajas de la industria militar del Estado que estaban en manos de los criminales, quienes al parecer servían al ELN.

SEMANA conoció un informe de la inspección del Ejército, firmado por el entonces inspector ejecutivo de las Fuerzas Militares, el coronel Ezequiel Rincón, quien le hace una fuerte advertencia al coronel Henry Palomino Cano, comandante del Centro Nacional de Entrenamiento (CENAE), ubicado en el fuerte militar de Tolemaida.

En el documento se advierten debilidades en los inventarios en las unidades del Ejército en Tolemaida. Foto: Suministrada a Semana.

En los documentos en poder de SEMANA, el coronel Rincón le reporta en la inspección que se realizó un faltante de munición calibre 5.56 eslabonada y 7.62, calibres como los que aparecieron en Bogotá recientemente.

Dice el informe con fecha del 12 de junio del 2024: “Se evidencia en el Batallón de Apoyo de Servicios para la Educación Militar, Basem, debilidades en la administración y control de los inventarios del material de guerra. Una vez efectuado el conteo total de la munición, se identificaron los siguientes faltantes: munición eslabonada 5.55, 38; munición 7.62 eslabonada, 609. Munición 50 mm eslabonada, 47; detonador permisible 4 m, 1.

Documento de la Inspección de las Fuerzas Militares, dirigido al Ejército. Foto: Suministrada a Semana.

En los documentos, el inspector Rincón también le llama la atención al coronel Palomino Cano por las debilidades en los inventarios relacionadas con material utilizado para la fabricación de explosivos.

“De acuerdo con la revista practicada al almacén de armamento del Basem, se evidenció el siguiente material sobrante: Cordón detonante, granadas 105 para obús, espoleta ensambladora de granada de mano, cargas de demolición ¼ kg; cordón de mecha, entre otros.

La inspección de las Fuerzas Militares revela que elementos para fabricar explosivos hacían parte de las fallas en los inventarios. Foto: Suministrada a Semana.

Aunque no se ha comprobado que el material de la fábrica de explosivos del ELN sea el mismo que menciona el inspector Rincón en su informe, las fuentes militares le dijeron a SEMANA que es claro que la institución tiene problemas con sus inventarios en distintos lugares del país. Desde ahí se roban municiones que luego son vendidas a criminales, quienes las usan para matar a militares y civiles con balas que pertenecen al Estado.