Un contundente golpe contra las finanzas del ELN propinaron el Ejército Nacional, la Policía y organismos de inteligencia tras la ubicación y destrucción de un complejo cocalero en zona rural de Cúcuta, Norte de Santander.
De acuerdo con las autoridades, en el lugar fueron hallados 554 kilogramos de clorhidrato de cocaína, además de insumos químicos, maquinaria y equipos utilizados para el procesamiento de estupefacientes. La infraestructura ilegal tenía una capacidad de producción cercana a dos toneladas mensuales de cocaína y estaba avaluada en más de 4.188 millones de pesos.
Según el reporte oficial, este complejo era utilizado para fortalecer las economías ilícitas del ELN en la región del Catatumbo. Con su destrucción, las autoridades aseguran haber afectado de manera significativa las capacidades logísticas y financieras de esa estructura armada ilegal.
El operativo permitió además evitar la distribución de más de 554.000 dosis de cocaína que, presuntamente, iban a ser comercializadas en diferentes rutas del narcotráfico.
Imágenes difundidas por las Fuerzas Militares muestran varias estructuras improvisadas ocultas en zona boscosa, donde se realizaba el procesamiento del alcaloide. En el sitio también fueron encontrados químicos y elementos especializados para la producción de la droga.
Las autoridades destacaron que Norte de Santander continúa siendo uno de los principales escenarios de la lucha contra el narcotráfico debido a su cercanía con la frontera y a la presencia de grupos armados ilegales que obtienen millonarios recursos a través de esta actividad criminal.
El hallazgo se produce en medio de los esfuerzos del Gobierno de Gustavo Petro por contrarrestar a los grupos armados ilegales mediante la afectación de las cadenas del narcotráfico.
Aunque la administración ha insistido en una estrategia que combina la sustitución de cultivos y la intervención social en los territorios, las autoridades mantienen operaciones militares y policiales contra laboratorios, rutas de tráfico y estructuras dedicadas al procesamiento de cocaína, una de las principales fuentes de ingresos de organizaciones como el ELN.
Este resultado se suma a otros golpes recientes contra la infraestructura del narcotráfico en la región, donde las fuerzas de seguridad han venido adelantando operaciones para desmantelar redes de financiación asociadas al ELN y otras organizaciones ilegales.