El caso de Lucas Francesco Murillo García ha conmovido a muchos colombianos, incluyendo al presidente Abelardo De La Espriella.
El pequeño de siete años, que vive en Cúcuta, nació con una cardiopatía y ha sido sometido a tres cirugías de corazón abierto. Sin embargo, no ha recibido la atención adecuada y por eso grabó un video en el que le pidió ayuda al jefe de Estado.
Luis Alfredo Murillo es su papá, hoy en día no cabe de la felicidad por toda la atención que están recibiendo después de que el caso se viralizara. “Muy agradecido porque de verdad nosotros estábamos totalmente sin ánimo”, dijo en diálogo con SEMANA.
“Nuestras esperanzas se nos estaban yendo porque la Nueva EPS no nos autorizaba nada”, agregó.
Ya un poco desesperados, fue que tomaron la decisión de que Lucas grabara el video enviándole un mensaje a De La Espriella. “Lo hicimos porque él dijo que le iba a dar prioridad a los niños que tenían este tipo de discapacidad”, señaló.
Han sido siete años luchando para que el pequeño tenga la mejor atención posible y que se haga realidad su sueño, que hoy se convirtió en el de toda Colombia: un trasplante de corazón. En muchas oportunidades desfallecieron, pero ahora toda la familia no cabe de la dicha.
“Estamos perplejos de ver cómo Dios de un segundo a otro nos abrió las puertas y movió el corazón del presidente, de la ministra y de muchos colombianos”, expresó en diálogo con este medio.
Sobre cómo ha recibido la noticia Lucas, su papá manifestó que si bien todavía es muy pequeño para asimilar este tipo de cosas y entender a la perfección lo que está pasando, se encuentra muy feliz.
“Él está contentísimo porque nosotros lo hemos preparado, nos han dicho que a los ocho o nueve años puede comenzar a decaerse, entonces eso se lo hemos dicho”, señaló.
“Pero al ver que se abre una nueva oportunidad, él está muy contento de que lo puedan ver. No sabemos si sea apto para el trasplante, pero buscamos que no le pase nada por culpa de nuestro descuido”, agregó.
Ahora, el esfuerzo se centra en que Lucas reciba la mejor atención, que le hagan los procedimientos correspondientes y, de ser posible, lo incluyan en una lista a la espera de un corazón para que le hagan un trasplante.