Las calles de Bogotá enfrentan un problema que cada día se hace más visible y preocupante: la proliferación descontrolada de roedores. En las últimas semanas, habitantes de distintos sectores, tanto en el norte como en el sur de la ciudad, han denunciado que las ratas se están tomando los parques, andenes y hasta los conjuntos residenciales, desatando una verdadera alerta de salud pública.
A través de redes sociales, decenas de usuarios han documentado cómo los retrasos en los recorridos de los camiones compactadores dejan montañas de desechos abandonadas en las aceras durante días.
Estos focos de basura a la intemperie se han convertido en el refugio y la fuente de alimento ideal para que las plagas se reproduzcan a un ritmo acelerado. La angustia ciudadana escaló tras la viralización de videos en los que se ve a estos animales rondando bodegas y zonas de comercio de alimentos, lo que dispara el riesgo de contaminación.
La plaga llega a las viviendas
El problema ya cruzó la puerta de las casas. Especialmente en el noroccidente de la capital, las familias relatan cómo los roedores trepan por el cableado eléctrico de los postes o se escabullen por el sistema de alcantarillado para ingresar a los hogares.
A los problemas con el manejo de residuos se suman las intervenciones por obras públicas y el descuido de lotes baldíos que hoy funcionan como nidos perfectos. Aunque Engativá es la localidad que lidera la cantidad de quejas, la emergencia ya encendió las alarmas operativas en Kennedy, Usme y otras siete zonas que presentan dinámicas similares.
Puntos críticos y respuesta oficial
En su mapeo más reciente, la administración distrital logró identificar 135 puntos críticos de alta infestación. En Engativá, los vecinos de Normandía y los alrededores de la avenida 72 viven una situación insostenible.
Este panorama se repite en las inmediaciones de la plaza de mercado del barrio Las Ferias, en el sector comercial de Galerías e incluso dentro de la infraestructura del transporte masivo, con avistamientos confirmados en el Portal Norte de TransMilenio.
El temor latente a un brote de leptospirosis u otras enfermedades zoonóticas ha llevado a la comunidad a exigir la intervención urgente de la Secretaría de Salud y la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (UAESP).
Como respuesta a la presión ciudadana, la Alcaldía Mayor ordenó un plan de choque en las calles. Actualmente, brigadas de salud están instalando cebos y fumigando canales, mientras se intenta despejar las zonas más afectadas por acumulación de residuos en localidades como Ciudad Bolívar. De forma paralela, el Instituto Nacional de Salud mantiene un monitoreo constante para evitar que esta contingencia derive en un brote infeccioso.