Este miércoles, 29 de julio, la senadora Jennifer Pedraza radicó una demanda de pérdida de investidura en contra del congresista Wadith Manzur, quien se encuentra privado de su libertad desde mayo pasado por cuenta de la investigación que se adelanta en su contra por el escándalo de corrupción en la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo del Desastre (UNGRD).
En la demanda se cita que Manzur no se posesionó el pasado 20 de julio, debido a que se encuentra privado de su libertad desde mayo pasado por orden de la Sala de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia.
Esta inasistencia, indica la congresista, representa un incumplimiento claro de este trámite.
“No solo pierde su curul en el Senado de la República, sino también su muerte política, debido a que este señor no se ha podido posesionar en el plazo que establece la Constitución porque está en este momento privado de la libertad debido a su vinculación al escándalo de corrupción de la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo”, indicó Pedraza después de radicar la demanda ante el Consejo de Estado.
En este sentido, se advierte que Manzur está ad portas de un juicio en la Corte Suprema de Justicia por su presunta responsabilidad en la exigencia de sobornos para recibir contratos que estaban en poder de la UNGRD y el Invías.
“Aspiramos a que esta demanda se convierta en un precedente para que se acabe la guachafita de que haya gente que pretende legislar desde la cárcel”, señaló la senadora.
Recientemente, la plenaria del Senado le negó a Manzur la posibilidad de posesionarse como senador para el periodo 2026-2030 desde su lugar de reclusión.
Los señalamientos contra Manzur
Wadith Manzur, quien hace parte de una de las familias políticas más importantes de Córdoba, fue elegido el pasado 31 de marzo como senador para el periodo 2026-2030.
Esto, pese a los señalamientos que existían en su contra por una “trama” de compra de votos en la Comisión Interparlamentaria de Crédito Público para beneficiar las reformas del Gobierno Petro.
Como lo reveló en exclusiva SEMANA, la exasesora del Ministerio de Hacienda, María Alejandra Benavides, señaló en extensas sesiones ante la Sala de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia el papel activo que tuvo Manzur en esta trama de corrupción que involucró a la UNGRD.
Benavides puso de presente varias conversaciones en plataformas de mensajería instantánea en las que Manzur —quien para ese momento era el presidente de la mencionada comisión— le pedía cupos indicativos y contratos para garantizar que votaría a favor de los proyectos económicos.
El congresista conservador, según indicó Benavides, era el vocero de otros senadores y representantes que tenían un interés constante en la repartición de contratos en la UNGRD y el Invías.
Por medio de su defensa, el representante a la Cámara ha negado haber ejercido presión para el direccionamiento de contratos de obra e interventoría.
Manzur enfrentará, junto a otros cuatro congresistas y un excongresista, un juicio por su presunta responsabilidad en el delito de cohecho impropio.