Una cartagenera de 45 años murió en medio de los bombardeos de Estados Unidos sobre Venezuela. Yohana Rodríguez Sierra, comerciante independiente y madre de tres hijos, falleció tras el impacto de un misil en su vivienda ubicada en El Hatillo, estado Miranda, como consecuencia del operativo organizado por Donald Trump para detener a Nicolás Maduro y a Cilia Flores y llevarlos a comparecer ante la justicia de Nueva York.
La información, obtenida por el periódico El Universal de Cartagena, tras el testimonio de familiares y fuentes cercanas al caso, permitió identificar a la víctima y reconstruir los momentos de terror vividos.
De acuerdo con el reporte, el ataque se registró en la madrugada del 3 de enero, cuando Rodríguez Sierra y su hija, Ana Corina Morales Sierra, de 22 años, dormían en la casa que ambas compartían.
El proyectil, que al parecer tenía como objetivo antenas de telecomunicaciones cercanas, cayó sobre la vivienda sin previo aviso. Yohana murió de manera inmediata, mientras que Ana Corina resultó gravemente herida y logró comunicarse con familiares en Colombia para avisar que su madre había muerto en medio de las explosiones.
Sus familiares lamentan no poder repatriar el cuerpo ni despedirla como corresponde debido a las actuales restricciones de movilidad entre Venezuela y Colombia.
Allegados denunciaron ante El Universal que la magnitud y letalidad de la acción estadounidense fue desproporcionada y puso en riesgo a civiles ajenos al conflicto, al cuestionar la legitimidad del uso de armamento de guerra en zonas residenciales sin medidas de precisión.
“Tenemos conocimiento de que ellos ya sabían dónde estaba Maduro, entonces no entendemos por qué atacaron puntos rodeados de civiles… Es un gobierno sin conciencia humana, sin respeto por los inocentes”, afirmó el pariente entrevistado.
La muerte de Rodríguez Sierra se suma al trágico saldo humano de la operación militar liderada por Estados Unidos. Según The New York Times, al menos 80 personas, entre civiles y miembros de las fuerzas de seguridad venezolanas, habrían perdido la vida en los bombardeos que precedieron a la captura de Maduro, aunque el Gobierno venezolano aún no ha publicado cifras oficiales ni detalles completos sobre las víctimas.
Rodríguez Sierra, madre soltera y comerciante independiente, vivía en Venezuela desde hacía años y compartía su vida entre Caracas y su natal Cartagena. Su familiar más cercana relató al medio cartagenero: “Yohana era una mujer buena, trabajadora, noble, alegre y luchadora. Pasaba viajando entre Caracas y Colombia… Vivía en una quinta ubicada en una finca del municipio de El Hatillo”.
Además de la tragedia personal, la familia enfrenta la imposibilidad de repatriar el cuerpo para un entierro tradicional. “Nos va a tocar ver su sepelio por medio de una transmisión en vivo, vía telefónica…, porque no podemos repatriar el cuerpo debido a que fue una muerte de guerra”, relató la fuente.