El general Giovanni Cristancho y el coronel Fabio Gallego revelaron en Más allá del silencio la línea de tiempo exacta y los secretos de inteligencia que permitieron resolver el magnicidio en tiempo récord.

Motociclista implicado en el magnicidio de Miguel Uribe revela detalles inéditos del atentado

A un año del atentado contra el senador y precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay, nuevos detalles de la investigación salieron a la luz. El general Giovanni Cristancho, comandante de la Policía Metropolitana de Bogotá, y el coronel Fabio Gallego, jefe de la Sijín, revelaron cómo se reconstruyó paso a paso el ataque ocurrido el 7 de junio de 2025, a las 5:29 de la tarde, en el parque El Golfito, en Modelia, sur de Bogotá.

El helado que abrió una línea investigativa

De acuerdo con la línea de tiempo revelada por los investigadores, el menor señalado de disparar contra Miguel Uribe llegó al sector de Modelia hacia las 3:32 de la tarde. Allí ingresó a un establecimiento de comercio, donde se hizo una compra pagada por Nequi.

Esa compra, según las autoridades, permitió obtener un nombre y una cédula asociados a la transacción. El dato condujo a Hélder José Arteaga, alias Chipi.

“Esa compra de ese helado de leche y miel fue fundamental. Ese nombre y esa cédula nos arrojaron el dato de alias Chipi”, explicó el coronel Fabio Gallego.

Uno de los datos más impactantes tiene que ver con una compra aparentemente mínima: un helado de 3.500 pesos. Según explicó el coronel Gallego, esa transacción fue clave para identificar a alias Chipi, señalado como uno de los articuladores materiales del ataque.

“Se puede decir que, al menos, el pago de él fue un helado, 3500 pesos. Eso fue lo que él recibió por el hecho que cometió. No más plata para él, 3500 pesos", enfatizó Cristancho.

La línea de tiempo del atentado

Según el relato de la Policía, Miguel Uribe salió de su casa sobre las 2:30 de la tarde para cumplir una actividad política de volanteo y contacto con la comunidad. Hacia las 4:55 p. m. llegó al parque El Golfito, donde empezó su intervención pública.

En paralelo, el menor señalado como agresor se movilizó desde Engativá hacia Modelia. Luego, según la investigación, se reunió con dos personas en un vehículo, donde habría recibido el arma de fuego y las instrucciones para cometer el ataque.

A las 5:25 p. m., el joven salió hacia el parque. A las 5:27 p. m. ingresó a la aglomeración de personas y, dos minutos después, a las 5:29 p. m., disparó contra el senador. Minutos más tarde fue aprehendido por el esquema de seguridad.

Más de 1.200 horas de video

El general Cristancho explicó que, en las primeras horas, cerca de 300 funcionarios participaron en la recolección y análisis de información. El reto era actuar rápido, pues muchas cámaras de seguridad solo conservan grabaciones durante 24, 36 o 48 horas.

“Necesitábamos movernos muy rápido”, dijo el oficial, al explicar que la investigación se dividió en varios componentes: criminalística, inteligencia, análisis, trabajo judicial y parte técnica.

Uno de los elementos más importantes fue la revisión de más de 1.200 horas de video, con las que lograron identificar recorridos, vehículos, movimientos sospechosos y personas que estuvieron cerca del senador antes y después del atentado.

General Giovanni Cristancho, comandante de la Policía Metropolitana de Bogotá. Foto: Screenshot Más allá del silencio
Capturados dos presuntos fleteros que, al parecer, planeaban un robo frente a un banco en Bogotá

Los vehículos y la pista de alias Catherine

La investigación permitió establecer que, tras el ataque, dos personas que habrían acompañado al menor regresaron al punto donde se habían reunido inicialmente. Allí, según los videos, abordaron otro vehículo.

Con ese seguimiento, las autoridades identificaron a alias Catherine o Gabriela, quien intentó salir de Bogotá hacia Florencia, Caquetá. La Policía reveló que agentes de inteligencia la siguieron durante el recorrido e incluso lograron acompañarla dentro del bus.

Según el general Cristancho, la mujer tenía instrucciones de llegar a Belén de los Andaquíes y luego a una vereda ubicada en zona de influencia de estructuras armadas ilegales. Para evitar que escapara, los investigadores tuvieron que ganar tiempo mientras se expedía la orden de captura.

“Tocó que la dieran de almorzar, que se tomaran una cerveza, que le dieran helado, mientras podíamos agilizar el proceso de la orden”, reveló el oficial.

“Pájaro en la jaula”: la captura de alias Chipi

Alias Chipi se convirtió en uno de los objetivos de mayor valor para las autoridades. Incluso se ofrecieron 300 millones de pesos de recompensa por información que permitiera ubicarlo.

Tras varios días de seguimiento, la Policía llegó hasta una vivienda en Engativá. El coronel Gallego contó que ingresaron con un equipo especializado y que, al subir al segundo piso, confirmaron que el hombre estaba allí.

“Cuando lo vimos, le dije: Hélder José. Volteó y me miró. Ahí supimos que era el objetivo”, relató.

La captura fue reportada con una frase en clave: “Pájaro en la jaula”. Así le informó el coronel Gallego al general Cristancho que alias Chipi había sido detenido.

Coronel Fabio Gallego, jefe de la Sijín. Foto: Screenshot YouTube

El papel de alias El Viejo

La investigación no se quedó en los autores materiales. De acuerdo con los oficiales, alias El Viejo o Simeone habría sido el enlace entre los determinadores del atentado y quienes ejecutaron la acción criminal.

Según el general Cristancho, alias El Viejo fue quien coordinó directamente con alias Chipi la planeación y ejecución del ataque. Además, habría tenido contacto con integrantes de la Segunda Marquetalia.

Las autoridades señalaron que aún faltan por capturar los autores intelectuales del atentado y que la investigación continúa activa.

El general Cristancho destacó que, en menos de un año, la investigación dejó ocho capturas, un menor aprehendido, preacuerdos, condenas y una sanción.