Una juez de conocimiento dejó en libertad a Solanyi Trujillo Devia, una de las mujeres implicadas en el crimen del hijo del general William Rincón, director de la Policía Nacional, quien fue asesinado en medio de un supuesto plan para robarle su celular.
Sin embargo, la togada también decidió mantener la medida de aseguramiento preventiva contra los otros cuatro procesados en este caso: Juan Sebastián Ávila Ochoa, Camilo Sotelo, su hermana Katherine Sotelo y Yeimi Vega.
Fuentes del caso le explicaron a SEMANA que la justicia tomó esta decisión al considerar que existirían indicios serios sobre los delitos que habrían cometido y un posible riesgo de obstrucción a la justicia por el supuesto soborno que le ofrecieron a una menor de edad, quien se convirtió en testigo dentro de este proceso.
Por ello, la juez consideró que dejar a estas personas en libertad representaría un riesgo para los testigos del juicio, pues también habrían participado en el ocultamiento del celular de Juan Felipe Rincón, hijo del director de la Policía Nacional. Esto podría afectar el curso de la investigación.
El hijo del director de la Policía, William Rincón, fue asesinado en noviembre de 2025 en medio de una supuesta confrontación con varios habitantes del barrio Quiroga, en el sur de Bogotá, porque, al parecer, habría estado hablando con una menor de edad.
En ese momento, las autoridades señalaron a Camilo Sotelo como el presunto autor del homicidio. Sin embargo, esa hipótesis no ha podido ser comprobada, pues, según los informes del CTI, el arma que portaba era traumática y no podía ser accionada.
No obstante, la Fiscalía avanzó en otra línea de investigación que dejó al descubierto que el joven Rincón habría sido engañado mediante perfiles falsos en redes sociales y llevado hasta ese sector con engaños y utilizando a una adolescente.
Esa línea de investigación puso al descubierto que la supuesta confrontación habría sido un entrampamiento contra el hijo del director de la Policía, al parecer, como parte de un plan para robarle su teléfono celular.
Los implicados fueron imputados por la Fiscalía por los delitos de uso de menores de edad para la comisión de delitos, tortura, ocultamiento de pruebas y soborno. La mujer que recobró su libertad continuará vinculada al proceso.