La violencia volvió a golpear con crudeza a Santa Marta. Alba Roca de Fernández, una adulta mayor de 76 años de edad, fue asesinada de un disparo en la cabeza luego de retirar el dinero de su pensión, en un hecho que ha generado indignación y reavivó el debate sobre la seguridad en días de alto flujo de efectivo.
El crimen ocurrió a las afueras de un restaurante de comida oriental, ubicado sobre la Avenida del Libertador; según el testimonio de su hijo, Gabriel Fernández, todo apunta a que no se trató de un hecho aislado, sino de un ataque previamente planeado. “Mi mamá no murió por casualidad, la mataron en un día de pensión, en una zona concurrida y frente a mí. Le dispararon en la cabeza para robarla”, afirmó.
El hombre aseguró que los delincuentes habrían seguido a su madre desde el momento en que salió del banco, aprovechando que era una fecha conocida por el pago a pensionados. “Eso no es solo un crimen, es una señal de lo que está pasando en la ciudad”, agregó, al tiempo que pidió que el caso no quede en la impunidad.
En medio del dolor, Fernández lanzó duras críticas a las autoridades por la falta de medidas preventivas. “No hubo prevención, no hubo controles, no hubo reacción a tiempo. Esto le puede pasar a cualquier persona que salga a retirar su dinero”, denunció.
Incluso, cuestionó la ausencia de presencia policial en los puntos de pago. “Estamos en fin de mes, el día en que los pensionados salen a cobrar, y no había ni un policía en los bancos. ¿Dónde están los operativos, los controles?”, reclamó.
Según su relato, el atacante huyó en motocicleta tras cometer el crimen, sin que existiera una reacción inmediata de las autoridades. Además, aseguró que hay videos y pruebas que podrían ayudar a esclarecer lo ocurrido, así como la posible participación de más personas.
“Esto no es solo contra mi mamá, es contra toda la sociedad. Hoy fueron los pensionados, mañana puede ser cualquiera”, advirtió.
El caso también vuelve a poner sobre la mesa la situación de inseguridad en la ciudad. De acuerdo con el hijo de la víctima, en abril ya se habrían registrado al menos cinco asesinatos de mujeres en Santa Marta, lo que aumenta la preocupación entre los ciudadanos.
Mientras avanzn las investigaciones, la familia insiste en que este crimen debe marcar un punto de inflexión. “Ningún pensionado merece morir por retirar su dinero. Lo único que exigimos es justicia y que se tomen medidas reales para evitar que esto vuelva a pasar”, concluyó.