El presidente Abelardo de la Espriella anunció este sábado, 29 de agosto, una revisión profunda de la contratación pública en todo el Gobierno nacional, con el propósito de identificar posibles concentraciones de contratos, redes de intermediación y estructuras que, según advirtió, hayan convertido los recursos del Estado en “un negocio reservado para pocos”.
Al término de un consejo de ministros realizado en Barranquilla, el mandatario aseguró que impartió instrucciones a todos los integrantes de su gabinete y a los directivos de las entidades estatales para iniciar un escrutinio inmediato de los procesos contractuales.
“Vamos a revisar cada rincón del Estado para desmontar, dentro de la ley, las roscas, monopolios y las redes que hayan convertido la contratación pública en un negocio reservado para pocos. Ministerio por ministerio, entidad por entidad, empresa por empresa, esta instrucción es para todo el Gobierno nacional sin excepciones. Hay que romper la rosca”, afirmó De la Espriella.
La orden, según explicó, cobija a ministros, directores de departamentos administrativos, presidentes y directores de entidades. El objetivo será revisar de manera detallada quiénes han concentrado la contratación estatal durante los últimos años y bajo qué condiciones fueron seleccionados.
El presidente anunció la construcción de un “mapa de concentración contractual” que permitirá establecer cuáles personas o empresas han contratado recurrentemente con el Estado, cuánto dinero han recibido, cuántos contratos han suscrito, mediante qué modalidades fueron seleccionados y cuáles han sido los resultados entregados al país.
“El Estado no tiene dueños y los contratos públicos tampoco. Vamos a construir un mapa de concentración contractual del Gobierno nacional para establecer quiénes han contratado recurrentemente con el Estado durante los últimos años, cuánto dinero han recibido, cuántos contratos han tenido, mediante qué modalidades fueron seleccionados y qué resultados le han entregado al país”, sostuvo el mandatario.
Uno de los puntos centrales de la revisión será la contratación por prestación de servicios. De la Espriella aseguró que el Gobierno buscará identificar posibles intermediaciones innecesarias, contrataciones que no cuenten con suficiente justificación y estructuras que hayan permanecido durante largos periodos alrededor de las entidades públicas.
También ordenó poner la lupa sobre los casos en los que existan indicios de posibles favorecimientos o de concentración de contratos en un número reducido de contratistas, incluso cuando se trate de personas vinculadas a organizaciones, colectivos o grupos minoritarios.
“Cuando existan elementos que ameriten verificar posibles irregularidades en su selección, ejecución o destinación de recursos, se hará. Aquí no va a haber privilegios para nadie. Las reglas de transparencia son iguales para todos, sin excepción”, enfatizó.
La ofensiva anunciada por el jefe de Estado también alcanzará la contratación de abogados externos, firmas jurídicas, apoderados y liquidadores. El Gobierno revisará cuánto cuestan estos servicios, cómo funcionan, bajo qué mecanismos fueron contratados, cuáles han sido sus resultados y si existe una concentración injustificada de estos negocios en determinadas personas o firmas.
De la Espriella fue especialmente contundente frente a este tipo de contrataciones y anunció cambios en la forma en que se escogerán algunos de estos servicios. “Vamos a acabar con todas esas roscas de las liquidaciones, vamos a acabar con todas esas roscas de los asesores externos y los vamos a someter a un sorteo abierto donde pueda participar todo el mundo. En este Gobierno vamos a acabar con las roscas, porque en las roscas generalmente hay corrupción”, señaló.
El presidente agregó que el mismo nivel de escrutinio será aplicado a otros sectores sensibles de la contratación estatal, entre ellos las interventorías, consultorías, auditorías y supervisiones.
Asimismo, anunció que serán revisados los contratos relacionados con eventos, producción, logística y activaciones, áreas que también entrarán en la revisión general ordenada desde la Presidencia.
Con esta instrucción, De La Espriella dejó claro que la revisión no estará concentrada en una sola entidad o ministerio, sino que buscará extenderse a toda la estructura del Gobierno nacional. La promesa del mandatario es identificar concentraciones contractuales y eventuales irregularidades para, según dijo, desmontar las redes que durante años hayan encontrado en el Estado una fuente permanente de negocios y privilegios.