No cesan los cuestionamientos y críticas a la figura de desobediencia civil convocada por Iván Cepeda, tras perder las elecciones presidenciales con Abelardo De La Espriella.
Este lunes, el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Mauricio Lenis, se sumó a la discusión y aseguró que no encuentra un soporte para el uso de esta figura.
“No veo circunstancia”, señaló el magistrado al ser consultado por la prensa sobre esta propuesta.
Frente a esto, el presidente del alto tribunal le pidió al senador que explique las razones detrás de ese llamamiento a la ciudadanía, que considera un “tema complejo”.
“Realmente, la desobediencia civil implica acciones concretas. Hasta el momento, lo que hemos percibido es que ha manifestado eso y no lo ha desarrollado más allá”, indicó.
En este sentido, expresó que, al revisar por encima la propuesta que hizo pública la semana pasada Cepeda, no se cumplen los requisitos para eso.
“Nosotros esperamos que en este tema haya claridad porque, finalmente, la desobediencia civil es para que el ordenamiento constitucional se cumpla, para que las reglas o pautas que están en la Constitución se cumplan. Y yo hasta ahora no veo ninguna circunstancia de aspectos de la regulación que estén siendo incumplidos o que motiven a una acción”, explicó el magistrado.
Por esto, consideró que este asunto pasa a un aspecto político y solamente Cepeda será el encargado de dar las explicaciones necesarias.
“Eso ya corresponde al fuero del excandidato presidencial y creo yo que explicará de mejor manera lo que implica para la ciudadanía ese llamamiento que ha hecho”, concluyó.
Cepeda insiste en el mensaje
Hace pocos días, el excandidato presidencial, pese a todos los cuestionamientos recibidos desde diversos sectores políticos y académicos, insistió en su idea de desobediencia civil.
En su cuenta de X, Cepeda aseguró que la convocatoria seguía en firme, por lo que llamó un “grave riesgo” para la soberanía de Colombia.
“Advierto que se deja de lado la esencia del problema: la afrenta a la dignidad nacional. También se busca ignorar el cuestionamiento central. El candidato elegido debe aclarar si es colaborador o agente de un organismo de seguridad e inteligencia estadounidense. La razón de este silencio es obvia. Lo que buscan ignorar es lo que les genera absoluta molestia”, indicó.
Por esto, señaló que la figura es pertinente con el fin de proteger la ley y la Constitución: “Asimismo, intentan asimilar dos decisiones claramente diferenciadas. De un lado, el pronunciamiento sobre las formalidades del proceso electoral. En esta decisión me ratifico. Y, de otro lado, las obligaciones que genera la ciudadanía estadounidense, que son incompatibles para el ejercicio de la Presidencia en Colombia. Se trata de obligaciones, sobre las cuales ya se pronunciaron 20 exmagistrados en una comunicación pública. Ese es el fondo del problema, que quieren ocultar y eludir. Por eso en este caso, lo reitero, apelar a la desobediencia civil pacífica tiene toda legitimidad”.