Fuerzas militares dieron a conocer este martes, 30 de junio, la muerte de alias Bola Ocho, señalado como uno de los principales articuladores de la Red de Apoyo al Terrorismo del frente Luis José Solano.
Por medio de un operativo que se desarrolló en zona rural del municipio de Morales, Bolívar, tropas de la Fuerza de Despliegue Rápido N.° 9 sostuvieron combates contra integrantes de esa estructura armada.
De acuerdo con el Ejército Nacional, alias Bola Ocho era considerado una pieza clave dentro del grupo por su papel en la planeación y coordinación de ataques contra la Fuerza Pública.
Entre los hechos que le atribuyen figura el ataque con drones perpetrado el 28 de febrero contra la base militar de San Lucas, en el sur de Bolívar, además de otras acciones ejecutadas con aeronaves no tripuladas adaptadas para lanzar explosivos contra unidades militares en Bolívar, Cesar y otros departamentos.
Las autoridades sostienen que el presunto cabecilla llevaba más de once años dentro del ELN. Durante ese tiempo, habría pasado de integrar las redes de apoyo de la organización a convertirse en uno de los hombres encargados de coordinar las milicias urbanas y rurales, facilitar acciones armadas y mantener las finanzas ilegales de la estructura mediante extorsiones, especialmente contra el sector minero.
Uno de los aspectos que más llama la atención de las investigaciones es el uso de drones con capacidad para transportar y lanzar artefactos explosivos, una modalidad que en los últimos años ha cobrado fuerza entre los grupos armados ilegales y que ha obligado a las Fuerzas Militares a reforzar sus estrategias de protección y respuesta frente a este tipo de ataques.
Según el Ejército, alias Bola Ocho figuraba entre los hombres que impulsaban ese tipo de acciones dentro del ELN.
Durante la operación, los uniformados también incautaron armas de fuego, municiones, explosivos, equipos de comunicación y más de siete millones de pesos en efectivo, material que será incorporado a las investigaciones para establecer el alcance de las actividades que desarrollaba esta estructura criminal.
Para las Fuerzas Militares, la neutralización de alias Bola Ocho representa un golpe a la capacidad operacional del frente Luis José Solano del ELN, al afectar sus redes de coordinación y disminuir, según las autoridades, su capacidad para planear y ejecutar acciones terroristas contra la Fuerza Pública en esa región del país.