El maestro Rafael Escalona fue la primera persona que vaticinó que Abelardo De La Espriella sería presidente de Colombia en medio de whisky y vallenato en las calles de París el 4 de julio de 2001. Nadie se imaginó que el comentario, entonado en versos al son de una guitarra, se materializaría 25 años después.
La escena ocurrió en los Campos Elíseos, cerca del Arco del Triunfo, donde terminaron Escalona y De La Espriella junto a los integrantes de la agrupación musical de Iván Villazón, quienes fueron convocados por el cuerpo diplomático de la embajada colombiana en Francia para que dictaran una conversación sobre su género musical.
De La Espriella, fascinado por el arte de Escalona, fue incluido en el viaje porque en ese momento era el gerente de la editora musical Valdupari Music, de Villazón. Con él, los vallenateros armaron una parranda al finalizar su agenda en París.
Uno de los asistentes fue Leonardo Salcedo, guitarrista de la agrupación de Iván Villazón, y así recordó el momento en conversación con SEMANA: “Estábamos en los Campos Elíseos. De La Espriella estaba emocionado con Escalona. El maestro le preguntó cuáles eran sus aspiraciones y él respondió que ‘ser un excelente abogado, estudiar, trabajar por los derechos de las personas’, pero nunca le habló de ser presidente”.
En un momento de la noche, Escalona le pidió a Salcedo que tomara su guitarra y lo acompañara en una improvisación dedicada al joven abogado. El repentismo se convirtió en una realidad.
“Abelardo De La Espriella, quiero que tengas presente, brillarás como una estrella en tu patria para siempre. Serás un buen abogado, brillante profesional; en tribunales y estrados tus ideas triunfarán. Joven de transformaciones, de inconformismos sociales, serán tus sabias decisiones soluciones generales. Tú serás el dirigente de macondiana nación, gobernando pa’ tu gente con justicia y con razón. Si yo no lo alcanzo a ver, Abelardo, desde el cielo, bendiciones por doquier y sea Dios guiando tus sueños”, cantó Escalona.
Ninguno de los asistentes se imaginó que las palabras del maestro serían verdad. Ayer, 7 de agosto, De La Espriella tomó posesión como presidente de Colombia.
La hija de Rafael Escalona, Taryn Escalona, contó a SEMANA que su padre no hacía canciones por negocio y cree que se cautivó con el discurso de De La Espriella aquella noche del 4 de julio de 2001: “Tuvo que haber visto algo en el joven Abelardo, algo muy especial. Mi papá no hacía cantos por encargo; él hacía un canto cuando le nacía del alma. Mi papá no le cantaba a todo el mundo; tenía que ser alguien muy especial. Solo les cantaba a Gabriel García Márquez, a sus amigos”.
Esta no fue la única predicción de Escalona en el ambiente político. En el álbum de su familia está un episodio que ocurrió con Belisario Betancur, a quien el maestro le regaló unos versos porque no pudo acompañarlo en una parranda vallenata. En la letra también incluyó a Fabio Lozano Simonelli, un reconocido periodista y político fallecido.
“A mi papá le dolió mucho que Belisario no lo encontrara y le sacó un canto que se llama El godo decente, que dice: ‘Te buscan por todas partes, esto me decía la gente, dos tipos tan importantes que pueden ser presidentes. El uno es muy liberal, el otro es godo decente’”, detalló su hija Taryn.
El verso que Escalona le dedicó a Abelardo De La Espriella hoy se entona repetidamente en las calles de Colombia. Aquella improvisación dejó de ser apenas una anécdota de una noche de vallenato en París para convertirse en uno de los relatos más llamativos alrededor de la figura del nuevo jefe de Estado.