El ministro de Justicia, Jorge Iván Cuervo, confirmó la suspensión inmediata de los diálogos de paz con las estructuras criminales de Medellín.
Esto, después de que se supiera de una parranda vallenata en la cárcel de Itagüí, Antioquia, en la que participaron varios de los gestores nombrados por el Gobierno.
El jefe de la cartera jurídica anunció que el “proceso de diálogo sociojurídico” con estas estructuras criminales de alto impacto en la capital antioqueña quedará suspendido “hasta tanto se esclarezcan los hechos ocurridos” en el mencionado centro carcelario.
Por la polémica parranda, que tuvo como invitado especial al cantante Nelson Velásquez y su grupo, el Instituto Penitenciario y Carcelario (Inpec) anunció una investigación disciplinaria interna debido a que la parranda vallenata no estaba autorizada.
“Esta actividad, en ningún momento, fue aprobada ni autorizada por el Gobierno nacional, el Ministerio de Justicia, ni la dirección general del Instituto”.
La investigación cobija a siete funcionarios, quienes estaban de servicio durante la visita del artista vallenato, y a allegados de los presos que tienen el privilegio de tener acompañantes los miércoles, solo por ser negociadores de paz, de acuerdo con el testimonio de funcionarios del Inpec.
Frente a esta grave situación, que ha generado un enérgico rechazo desde diferentes sectores políticos, el director regional del Inpec anunció una visita para conocer los detalles del caso.
Mientras tanto, se retirará del cargo al subdirector de la cárcel de La Paz, que en ese momento actuaba como director encargado. Igualmente, será trasladado el comandante de vigilancia.
“Estas medidas buscan esclarecer las causas de la visita al penal del artista en mención, con el fin de actuar de manera contundente ante posibles irregularidades durante el procedimiento de ingreso”, advirtió el instituto tras anunciar las primeras decisiones ante el escándalo.
Fuentes cercanas al caso señalaron que también se busca indagar si los gestores designados por el Gobierno tienen lujos en sus celdas. Esta situación llevaría a la apertura de una nueva línea de investigación disciplinaria.