Las autoridades de movilidad confirmaron este martes, 16 de junio, el arribo al territorio nacional del primer vehículo articulado de propulsión eléctrica procedente de China. Este automotor forma parte del plan de renovación tecnológica diseñado para operar en los corredores viales de la capital de la república.
La empresa TransMilenio informó que la unidad de transporte masivo marca el inicio de un cronograma de entregas que contempla el arribo progresivo de otros nueve automotores con las mismas características. La entidad estatal señaló que estos buses integran un proyecto global de descarbonización vial que proyecta la incorporación de 711 unidades eléctricas antes de finalizar el año 2027.
Respecto al avance de la infraestructura, el alcalde mayor de Bogotá, Carlos Fernando Galán, confirmó el inicio del desembarque de las unidades construidas en Asia. Los automotores de la nueva flota corresponden a las firmas automotrices BYD y Yutong, y operarán con sistemas basados en un almacenamiento de energía limpia.
Proceso de ensamblaje local y especificaciones de accesibilidad
La importación de la flota troncal y zonal combina componentes estructurales extranjeros con mano de obra regional. Aunque los chasis y los módulos de potencia provienen del país asiático, una parte del ensamblaje final de la carrocería se realiza en las instalaciones industriales ubicadas en el municipio de Cota, Cundinamarca.
El diseño interior de los vehículos prioriza el acceso de los usuarios mediante plataformas mecánicas y áreas demarcadas para ciudadanos con discapacidades motoras. Las cabinas de pasajeros incluyen asientos asignados para el personal de asistencia social, conexiones de red inalámbrica, terminales de carga para dispositivos y pantallas de información de ruta.
Dispositivos de vigilancia y ventajas operativas de la flota
Las cabinas de conducción incorporan herramientas de supervisión automatizada y sensores ópticos frontales. Los sistemas electrónicos de seguridad interna están programados para detectar conductas de riesgo en el operador, tales como la fatiga física, el uso de telefonía móvil o el consumo de tabaco durante la marcha.
En el apartado técnico, las unidades emplean acumuladores de litio-ferrofosfato con circuitos aislados para reducir eventuales riesgos térmicos. Los análisis técnicos de la empresa de transporte indican que la transición hacia la energía eléctrica disminuye los gastos de mantenimiento a la mitad, reduce el costo por kilómetro y anula la emisión de gases.