El alcalde de Barranquilla, Alejandro Char, respondió a un trino del presidente electo, Abelardo De La Espriella, en el que el mandatario anunció la más grande operación de seguridad urbana en Colombia contra la extorsión, los atracos y homicidio.
“El 7 de agosto firmaré el decreto creando el Bloque de Defensa para la Seguridad Urbana. Para dictar medidas efectivas y acordes con las necesidades de las ciudades más afectadas, estoy convocando a los alcaldes de Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla y Bucaramanga para, a partir de sus necesidades, crear la más grande operación de seguridad urbana en Colombia. No más extorsiones, atracos y homicidios en nuestra patria”, escribió de la Espriella.
El mensaje logró la respuesta del alcalde Char, quien se mostró complacido por la decisión.
“Presidente, recibimos esta noticia con mucho beneplácito y esperanza. Colombia necesita decisiones firmes en materia de seguridad y justicia, y el liderazgo del Presidente de la República es fundamental para respaldar a quienes, desde las regiones, enfrentamos este desafío todos los días”, contestó el barranquillero.
“Los alcaldes necesitamos ese apoyo para devolverles la tranquilidad y la confianza a nuestros ciudadanos”, señaló.
El presidente electo hizo su anuncio tras conocer una grave denuncia de la circulación de presuntos panfletos intimidatorios en los que se exigía el cierre inmediato y la suspensión de actividades de diversos establecimientos comerciales, entre ellos tiendas, restaurantes y otros negocios de Barranquilla.
“Estábamos enterados de la situación actual, pero nos dispusimos a trabajar, aunque a dos cuadras de acá unas tiendas no abrieron por temor a verse afectadas”, dijo uno de los tenderos de las zonas afectadas, citado por El Heraldo.
En abril, Orlando Jiménez, de la Unión Nacional de Comerciantes en el Atlántico, denunció a través de SEMANA que el fenómeno de la extorsión ha obligado al cierre de establecimientos comerciales en varios puntos. Las afectaciones económicas son millonarias y siguen pidiendo soluciones de fondo.
“El tema de la extorsión es un flagelo que nos ha venido afectando fuertemente, sobre todo a los micro y pequeños comerciantes del área metropolitana de Barranquilla, durante los últimos siete años, donde hemos tenido negocios inicialmente vendidos a bajo precio, después cerrados definitivamente. También ha habido muertos, heridos, afectación a la salud física y mental, amenazas, intimidaciones y toda suerte de situaciones que no se le desean a nadie. Eso es lo que han padecido, vivido, sobre todo en los últimos siete años, los micro y pequeños comerciantes del área metropolitana de Barranquilla”, denunció.