Barranquilla activó las alarmas de seguridad a pocos días de las elecciones presidenciales del próximo 31 de mayo. Información conocida por SEMANA revela que organismos de inteligencia investigan un supuesto plan de las poderosas bandas criminales que delinquen en el Atlántico para sabotear la jornada democrática en esta zona del Caribe colombiano.
La alerta llegó a la Seccional de Inteligencia de la Policía Metropolitana de Barranquilla, donde actualmente adelantan verificaciones internas y análisis reservados para establecer el verdadero alcance de la amenaza y determinar qué tipo de acciones estarían planeando las estructuras criminales. En el Atlántico tienen presencia organizaciones ilegales como Los Costeños, Los Pepes, el Clan del Golfo y el combo del Negrito del Rubí, estructuras que desde hace años mantienen una sangrienta disputa por el control de las rentas criminales en Barranquilla y varios municipios del departamento.
“La alerta que recibimos es que bandas criminales en Barranquilla están planeando sabotear las elecciones presidenciales, por lo que estamos realizando las verificaciones internas para determinar cuáles serían las actuaciones de los delincuentes”, señaló una fuente consultada bajo estricta reserva por razones de seguridad.
Las advertencias llegan en medio de la grave crisis de orden público que atraviesa el Atlántico, marcada por homicidios, extorsiones, amenazas y enfrentamientos entre estructuras criminales. Fuentes consultadas aseguran que el fracaso de la llamada paz urbana impulsada por el presidente Gustavo Petro ha permitido que la violencia se expanda hacia diferentes municipios del departamento.
La misma fuente de inteligencia policial le dijo a SEMANA que el complejo panorama de seguridad que vive Barranquilla obliga a las autoridades a no desestimar ninguna información, incluso si parece mínima. “No se puede pasar por alto ninguna de las alertas que recibimos porque esas mismas organizaciones criminales fueron las que supuestamente habrían amenazado al alcalde Alejandro Char. Estamos verificando y mirando qué es lo que se intensificará”, indicó.
Aunque las autoridades todavía no tienen claridad sobre el detalle exacto de las posibles acciones criminales, desde inteligencia consideran que detrás de estos movimientos existe un evidente interés político de las organizaciones ilegales.
“Lo que sí tenemos claro es que la guerra que tienen las organizaciones criminales en el Atlántico tiene tintes políticos porque ellos tienen claro cuál es su candidato, con el fin de que los acuerdos de paz que están negociando puedan salir adelante”, agregó la fuente.
SEMANA también pudo establecer, mediante otra fuente judicial, que existen investigaciones contra estructuras criminales que permanecen estancadas en la Fiscalía General de la Nación, pese a que habría suficiente material probatorio para avanzar en los procesos.
“Lo que pasa es que hay una guerra entre Los Pepes, Los Costeños y otras organizaciones criminales que las autoridades no quieren investigar porque seguramente existen intereses de por medio. Pero es necesario que eso ocurra para que haya una verdadera paz, porque hay funcionarios en Atlántico, incluyendo Barranquilla, que tienen salarios fijos de las organizaciones”, aseguró la fuente.
En medio de estas denuncias, SEMANA consultó a la Policía Metropolitana de Barranquilla. La institución aseguró que, hasta el momento, no existe una amenaza concreta que genere alarma inmediata y confirmó el despliegue de un amplio operativo de seguridad para proteger la jornada electoral.
“La Policía Metropolitana de Barranquilla desplegará un dispositivo integral de seguridad que contará con más de 3.000 hombres y mujeres con capacidades preventivas, investigativas y de inteligencia, orientado a garantizar el normal desarrollo de la jornada electoral”, indicó la institución.
De igual forma, precisó que “Barranquilla cuenta con un planeamiento anticipado y articulado entre la Policía Nacional, Fuerzas Militares, Fiscalía, autoridades distritales y organismos de inteligencia”.
Aunque oficialmente las autoridades sostienen que no existe una amenaza específica, reconocieron que mantienen monitoreo permanente sobre los movimientos y acciones de las organizaciones criminales que delinquen en la región.
“Permanentemente realizamos análisis de información e inteligencia para anticiparnos a cualquier amenaza que pueda alterar el orden público”, señaló la Policía Metropolitana.