A la morgue de Santa Marta fue trasladado el cadáver de Theodorus Ludovicus Johannes Mul, un ciudadano neerlandés que fue hallado sin vida en su finca en las últimas horas.
El extranjero había elegido el corregimiento de Minca, en Santa Marta, para vivir. Su amor por las aves y la naturaleza lo habían llevado a ese paraíso natural ubicado en el norte de la bahía más hermosa de América, como suelen decirle a la capital del Magdalena.
Y fue en ese lugar donde llegó su final. Allegados lo encontraron sin vida en su habitación, según han recogido medios locales.
Tras el doloroso suceso, alertaron a las autoridades y fue la Policía de Santa Marta la encargada de responder inicialmente, mientras la Fiscalía asumía la investigación.
Funcionarios policiales entrevistaron a varias personas, tomaron sus relatos para tratar de guiar la investigación por el deceso de Theodorus, que tenía 56 años.
“Llegamos en atención a la llamada de la comunidad y se confirmó el hallazgo de un ciudadano extranjero en una finca en Minca. Las causas de su muerte son materia de investigación”, dijeron por medio de un comunicado.
Aunque algunas personas han especulado con que la causa de muerte del neerlandés obedece a una sobredosis por consumo de sustancias, pero solo las indagaciones ayudarán a corroborar si esa versión es cierta o no.
Por ahora, en ese corregimiento la gente sigue hablando del “gringo” que había llegado desde la ciudad de Geldrop- Mierlo, una pequeña población de 11 mil habitantes en la región de Brabante Septentrional, en el sur de Países Bajos.
Además, piden a las autoridades tomar nota sobre esta situación, en caso tal de que se deban tomar medidas para evitar el deceso de otras personas, sea por consumo de sustancias o situaciones de inseguridad.
Esto, debido al alto flujo de turistas en esa región.