La capital del país registró una nueva jornada de manifestaciones este miércoles 13 de mayo. En esta ocasión, estudiantes de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas se concentraron en una de las arterias viales más importantes de la ciudad para exponer una serie de inconformidades relacionadas con la gestión administrativa y las condiciones físicas de la institución.
El plantón tuvo lugar en el sector de Chapinero, específicamente sobre la carrera Séptima con calle 40. Durante varias horas, los manifestantes impidieron el tránsito vehicular para llamar la atención de las autoridades locales y del Gobierno nacional sobre la crisis que, según afirman, atraviesa la educación superior pública.
Crisis de representación y gobernanza
El malestar estudiantil se fundamenta en una coyuntura interna que afecta la legitimidad de sus directivos. De acuerdo con testimonios recogidos por la emisora La FM, los alumnos sostienen que el rector actual fue designado de manera ilegítima y cuestionan la permanencia de varios decanos en sus cargos.
Según los voceros de la movilización, algunas facultades están dirigidas por personas que perdieron en las urnas frente al voto en blanco, pero que fueron delegadas por la administración central.
“Lo que ha pasado últimamente con las universidades públicas, como la Nacional, la Pedagógica y la Unicol Mayor, que han sufrido ataques de violencia y uso de la fuerza, nos preocupa”, señaló una estudiante.
Adicionalmente, la profesional en preparación comentó que “en la Distrital tenemos una coyuntura interna; el tema del rector sigue tocando fibras porque consideramos que su elección fue ilegítima”.
“Actualmente discutimos el tema de las decanaturas, porque las personas que están hoy en esos cargos perdieron contra el voto en blanco y fueron delegadas sin seguir el proceso correspondiente”, concluyó la representante estudiantil en el lugar.
Deficiencias en infraestructura y seguridad
Además de los reclamos políticos, la comunidad académica denunció fallas críticas en las instalaciones de la universidad. Los estudiantes de la Facultad de Artes ASADA reportaron condiciones de hacinamiento y la necesidad urgente de nuevas sedes que eviten los traslados extensos entre edificios.
A esto se suma una creciente preocupación por la falta de garantías en materia de convivencia; la ausencia de protocolos efectivos para atender casos de violencia basada en género es otra de las razones que motivaron el cierre de la vía este miércoles.
“Nos hacen falta sedes; los estudiantes no cabemos en los espacios actuales. También está el tema de seguridad y las violencias de género, donde no existe un protocolo amplio. Actualmente, la universidad se encuentra en una situación de desacato”, concluyeron los manifestantes.
De momento, los manifestantes continúan en el punto, generando afectaciones en el tráfico del centro de la capital del país.