Un drástico giro dio en los últimos días el caso de Ana María Meza, la mujer que murió después de caer desde un quinto piso de un edificio residencial de Bogotá y que en un principio se dijo que había sido suicido.
Sin embargo, todo cambió después de que la Fiscalía llevara a cabo una investigación y esclareciera que detrás de todo estaría la pareja de la mujer, Carlos Mario Rodríguez Rosas. Por lo mismo, el hecho ahora se maneja como un feminicidio agravado y el hombre, quien era gerente de un banco en Bogotá, está detenido.
Ana Robayo, familiar de la víctima, habló en las últimas horas y reveló la verdad de cómo era la relación que mantenían Ana María y Carlos Mario.
En diálogo con Noticas Caracol, dejó en claro que nunca creyeron en la versión de un suicidio. “Cuando hablan de que Ana tenía depresión se refieren a tener días buenos o días malos”, dijo.
“No creo que una depresión la llevara a cometer semejante atrocidad o que nos llegara a hacer tanto daño, (...) generarnos este dolor tan profundo que ha sido su muerte”, agregó.
Además, explicó que Meza tenía muchos planes por delante y esto también los hace dudar de que quisiera quitarse la vida. Por ejemplo, hace poco había llegado desde España tras estudiar allá y había fundado una productora.
“Ella estaba muy feliz. Aparte de todo, había comprado tiquetes para irse a un evento de estética en Brasil en marzo. Entonces, una persona que se quiera suicidar no hace planes ni a mediano ni a corto plazo”, expresó.
De igual forma, la familiar habló de la relación que la víctima tenía con el hombre y contó cómo era en verdad. Los dos, según dijo, se habían comprometido en Marruecos.
No obstante, poco después tuvieron un fuerte conflicto y allí Ana María habría dicho que ya no quería el matrimonio. “Una pelea espantosa, donde ella le había dicho que no se quería casar y le entregó el anillo“, mencionó.
Después de eso, volvieron a estar juntos, pero ya nada volvió a ser como antes, pues la familiar afirmó que la relación era “bastante tormentosa, violenta, tóxica, celosa. Realmente no era una relación de orgullo ni de amor”.
Además, contó que Meza en algunas oportunidades le mostró conversaciones en las que Carlos Mario la insultaba, denigraba y humillaba. “También en algunas reuniones vi que era una persona un poco tosca, brusca. Para mí es un patán”, apuntó.
Según dijo, el hombre les avisó de la muerte de la víctima a unos amigos y ellos le comunicaron la noticia a la familia. Sin embargo, cuando vieron al sujeto le observaron un rasguño que había maquillado, lo que les llevó a pensar que no les estaba diciendo la verdad.
“Para mí, no estuvo nunca arrepentido. Que yo me acuerde, no lo vi derramando lágrimas ni afligido, ni cerca del ataúd de su amada con la que se iba a casar. Entonces, para mí tuvo una actitud bastante desconcertante, bastante fría y bastante culpable”, complementó.