La Aeronáutica Civil publicó este 22 de abril el informe final sobre el incidente grave ocurrido el 13 de marzo de 2026 en el Aeropuerto Internacional El Dorado, en Bogotá, en el que un helicóptero militar ingresó sin autorización a zonas críticas de operación aérea, generando riesgo para aeronaves comerciales en fase de aterrizaje.
De acuerdo con la investigación, la aeronave tipo UH-60 del Ejército Nacional “ingresó a la trayectoria de aproximación final de la pista 14L y realizó posteriormente el cruce de la trayectoria de la pista 14R sin autorización ATC”, en medio de tráfico de aviación comercial.
El momento más delicado se produjo cuando el helicóptero se aproximó a un avión comercial que se encontraba en fase final de aterrizaje.
“Se registró una separación mínima de 233 metros en la horizontal y 137 metros en la vertical”, una distancia considerada reducida dentro de estándares de seguridad, aunque no se requirieron maniobras evasivas.
El informe es contundente, pues señala que el origen del incidente estuvo en una falla de comunicación. Según el documento, existió una “discrepancia entre el destino solicitado por la tripulación y el consignado en el plan de vuelo”, lo que generó una interpretación errónea por parte de los controladores aéreos. Mientras la tripulación se dirigía a la Escuela Militar de Cadetes, el sistema registraba como destino el aeropuerto El Dorado.
A esto se sumaron fallas en los protocolos de confirmación de mensajes. La Aerocivil advierte que hubo “brechas en el proceso read back/hear back” y una “colación incompleta o inexacta del destino final”, lo que impidió que ambas partes tuvieran claridad sobre la maniobra.
El documento también expone que hubo “emisión de instrucciones confusas por parte del ATC y ejecución de maniobras por parte del piloto, cada uno con una conciencia situacional diferente”, lo que llevó al helicóptero a ingresar y cruzar trayectorias críticas del aeropuerto.
La investigación también evidenció la “ausencia de procedimientos para cruces de trayectoria por helicópteros”, así como la carencia de designadores claros para puntos de aterrizaje no convencionales, lo que incrementó la posibilidad de error.
Pese a la gravedad del hecho, el informe y las autoridades confirmaron que no hubo personas lesionadas ni daños materiales. La aeronave continuó su recorrido y aterrizó finalmente en la Escuela Militar de Cadetes sin novedades.
La Aerocivil reiteró que el objetivo de este informe no es establecer responsabilidades, sino prevenir nuevos incidentes. En ese sentido, insistió en la necesidad de fortalecer la comunicación aeronáutica, estandarizar procedimientos y mejorar la coordinación entre tripulación y controladores, para evitar que situaciones como esta se repitan en uno de los aeropuertos más importantes del país.