En la mañana de este 26 de mayo, las autoridades informaron que fue asesinado un hombre de 35 años identificado como José Víctor Rojas González, en el barrio Ciudad Jardín, en la localidad de Suba.
Este hecho volvió a poner bajo la lupa una serie de ataques que desde hace varios meses vienen siendo investigados por la Fiscalía y la Policía Judicial.
De acuerdo con información revelada por El Tiempo y Caracol Radio, la víctima era familiar de Yahir Ruiz Rojas, reconocido empresario del sector cárnico que sobrevivió a un atentado armado ocurrido este año en el norte de Bogotá.
Con este nuevo crimen, las autoridades ya contabilizan más de cuatro personas asesinadas dentro de la misma red familiar, una cifra que evidencia la gravedad de la confrontación.
Lo que comenzó como una serie de conflictos internos habría derivado en una cadena de retaliaciones violentas que hoy mantiene en máxima alerta a los organismos de seguridad.
El atentado que encendió las alarmas
Uno de los episodios más graves ocurrió el pasado 13 de abril en el barrio Barrancas, localidad de Usaquén. Ese día, hombres armados interceptaron a Yahir Ruiz Rojas cuando se movilizaba por el sector y abrieron fuego en repetidas ocasiones.
El ataque provocó momentos de pánico entre residentes y transeúntes. Aunque el empresario logró sobrevivir, la balacera dejó seis personas heridas, entre ellas un menor de edad.
Las autoridades confirmaron posteriormente que Ruiz Rojas portaba un arma de fuego y utilizaba chaleco antibalas, circunstancia que también pasó a formar parte de las investigaciones.
La magnitud del atentado hizo que los organismos judiciales empezaran a revisar con mayor detalle los antecedentes de la disputa familiar y los posibles móviles detrás de los ataques.
Desde entonces, los investigadores han venido recopilando grabaciones de cámaras de seguridad, declaraciones de testigos y elementos balísticos para reconstruir la secuencia de los hechos.
SEMANA conoció que fuentes de la Policía confirmaron que este hecho sí estaría relacionado con la misma confrontación que viene siendo investigada desde hace meses.
Esa información fortaleció la hipótesis de los investigadores sobre la existencia de una escalada criminal cuyos protagonistas pertenecerían al mismo entorno familiar.
El 26 de septiembre del 2024, Mauricio Rojas González, quien también era un reconocido empresario de frigoríficos, fue baleado y ultimado al interior de su vehículo y también haría parte de este grupo familiar.
Aunque los expedientes continúan bajo reserva, la conexión entre los distintos hechos se ha convertido en una de las principales líneas de trabajo para la Fiscalía.
Los investigadores buscan determinar si los ataques obedecen a ajustes de cuentas, disputas económicas o diferencias surgidas alrededor del manejo de negocios relacionados con el sector cárnico.
Por ahora, la Fiscalía mantiene abiertas varias líneas investigativas y no descarta nuevas capturas o imputaciones en las próximas semanas. Entre tanto, los investigadores intentan establecer quiénes ordenaron los ataques y si detrás existe una estructura criminal contratada para ejecutar los homicidios.