Un clamor lanzaron desde los alrededores del Volcán Puracé, donde el incremento de las erupciones tiene afectadas a más de 200 familias del resguardo Kokonuco.
Por la emisión de ceniza de la llamada “montaña de fuego” se ha presentado en la zona contaminación de fuentes hídricas, cultivos como fresa y tomate, enfermedad en el ganado por el consumo del forraje contaminado con ceniza, entre otras afectaciones.
De hecho, habitantes de la zona grabaron un video en el que se ve el río Anambío, que desciende de esa montaña, totalmente afectado por la ceniza.
“Vea, siempre ha hecho erupción el volcán, porque esto es arena de las faldas del volcán, se ve bastante lodo, todo esto es lodo en el río que viene de allá mismo, harto y bastante”, dijo una persona en un video divulgado en redes sociales.
Algunas autoridades de gestión del riesgo locales han subido a lo más alto de la montaña, donde viven comunidades indígenas, para proveerles de tapabocas y otras herramientas de cuidado.
Sin embargo, evalúan la posibilidad de evacuarlas.
Este 1 de agosto de 2026, desde el Servicio Geológico Colombiano elevaron el estado de alerta del volcán Puracé de Amarilla a Naranja, a razón de que no solo han incrementado la actividad sísmica, también la emisión de gases y cenizas de hasta 3.500 metros de altura.
“Mientras se mantiene el estado de alerta naranja, es posible que se presenten variaciones temporales en los niveles de actividad del volcán; es decir, que en algunos momentos pueda disminuir con respecto a días o semanas anteriores, pero esto no implica necesariamente que el volcán haya retornado a un nivel de actividad estable”, señaló la entidad.
Jaime Raigosa, coordinador del Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Popayán, explicó las razones que motivaron el cambio en el estado de alerta.
“En primer lugar, hacemos un seguimiento continuo a la actividad sísmica, y en los últimos días ha habido un cambio notorio en la energía asociada a esta actividad, particularmente en los registros de temblor continuos que se vienen presentando hace meses”, dijo el experto.
También dijo que han medido temperaturas de hasta 140 grados y flujos diarios de 4.200 toneladas de dióxido de azufre.
“Adicionalmente se sigue presentando un proceso deformativo debajo del volcán hacia el sector nororiental, es lento pero ha sido constante”, manifestó.