El Servicio Geológico Colombiano (SGC) elevó a alerta naranja el estado del volcán Puracé (Cauca), ubicado en la cadena volcánica Los Coconucos, tras registrar un aumento sostenido en su actividad durante los últimos días.

La entidad informó que los cambios observados corresponden a una alteración importante en el comportamiento del sistema volcánico y advirtió que podrían presentarse emisiones repentinas de ceniza y gases.

Según el boletín extraordinario emitido este 1.° de agosto, el cambio de nivel de alerta se produjo luego del seguimiento realizado desde el pasado 20 de julio, periodo en el que se identificó un incremento continuo en distintos parámetros monitoreados.
De acuerdo con el SGC, el volcán pasa a “alerta naranja: volcán con cambios importantes en los parámetros monitoreados”, debido a la evolución registrada en su actividad interna.
Entre los cambios reportados se encuentra el aumento en la energía sísmica del tremor continuo y de las señales asociadas a emisiones de ceniza, cuya sismicidad se localiza a menos de un kilómetro bajo el cráter del volcán Puracé.
Asimismo, la entidad informó un incremento en la altura de las columnas de emisión de gases y ceniza, que han alcanzado hasta 3.400 metros sobre la cima del cráter, acompañado de temperaturas cercanas a 140 grados Celsius.
El monitoreo también evidenció un aumento en las emisiones de dióxido de azufre, con valores estimados de flujo de hasta 4.200 toneladas por día, además del incremento en las concentraciones de dióxido de carbono medidas en el suelo, donde se registraron hasta 688 partes por millón.
Otro de los fenómenos observados corresponde a la persistencia del proceso de deformación del terreno en el sector comprendido entre los volcanes Puracé, Piocollo y Curiquinga.
El SGC explicó que los cambios registrados representan los valores máximos de este tipo documentados en la base de datos instrumental del volcán y, por esa razón, corresponden al nivel de alerta naranja.

“Mientras se mantiene el estado de alerta naranja, es posible que se presenten variaciones temporales en los niveles de actividad del volcán; es decir, que en algunos momentos pueda disminuir con respecto a días o semanas anteriores, pero esto no implica necesariamente que el volcán haya retornado a un nivel de actividad estable”, señaló la entidad.

Para llevar a cabo el cambio al estado de alerta amarilla, se requiere de un tiempo prudencial en el que se evalúan todos los parámetros monitoreados y se determinan tendencias que puedan indicar una estabilidad confiable.
Como medida preventiva, el SGC recomendó a la comunidad no acercarse a la zona de los cráteres de los volcanes Puracé, Piocollo y Curiquinga, ya que podrían presentarse de forma repentina emisiones de ceniza o gases que representan un riesgo para las personas.
