El asesinato del coronel (r) Libardo Antonio Osorio Hoyos, del mayor (r) Harol Sánchez Hernández y del alférez Jorge Rodrigo Amórtegui mantiene consternados a sus familiares, amigos y excompañeros en la Fuerza Pública.
La Confederación Colombiana de Organizaciones del Personal en Retiro y Pensionados de las Fuerzas Militares y de la Policía Nacional (Confecore), y la denominada Mesa de Trabajo Fuerza Púrpura se pronunciaron sobre esos hechos ocurridos el jueves 30 de julio en horas de la mañana.
“Expresamos nuestro más profundo dolor y su enérgico rechazo por el cobarde y vil asesinato del coronel (r) Libardo Antonio Osorio Hoyos, del mayor (r) Harold Sánchez Hernández y del alférez Jorge Rodrigo Amórtegui, militares en retiro que fueron atacados en estado de indefensión mientras se desplazaban por la vía entre Silvia y Totoró, departamento del Cauca”, expresó el comunicado.
Los militares retirados estaban montando bicicleta en la vía que conduce de Silvia a Totoró, en el Cauca, cuando fueron interceptados por delincuentes que les quitaron la vida a balazos.
Los cadáveres de los tres, con sus vestimentas de ciclistas, quedaron expuestos en la vía mientras alguien alertaba a las autoridades y los recogía.
“Este crimen enluta no solo a sus familias y a sus compañeros de armas, sino a toda la comunidad de veteranos de Colombia. Honramos la memoria de tres hombres que dedicaron parte de sus vidas al servicio de la nación con honor, disciplina y compromiso”, añadió Confecore.
El gremio de militares y policías retirados reiteró su solidaridad con las familias de los dos oficiales retirados y el alférez.
“Expresamos nuestra más sincera solidaridad con sus familiares, amigos y seres queridos. Asimismo, reafirmamos el respaldo incondicional de las organizaciones que conforman la Mesa de Trabajo Fuerza Púrpura y que integran Confecore, acompañándolos en este difícil momento y elevando nuestras oraciones por el eterno descanso de nuestros compañeros”, indicó la institución.
Además, hizo un llamado al Gobierno entrante para que este crimen no quede en la impunidad: “Colombia necesita una respuesta decidida que garantice el esclarecimiento de los hechos, la captura y judicialización de los responsables con todo el peso de la ley, así como una estrategia integral que permita recuperar el control del territorio y proteger la vida de todos los colombianos”.
A su vez, pidió a los colombianos rechazar “sin ambigüedades la violencia criminal que pretende sembrar el miedo y destruir la convivencia”.
“Hoy más que nunca debemos unirnos alrededor de nuestras instituciones, de la defensa de la vida, del Estado de derecho y de la legalidad. Solo con unidad nacional, firmeza institucional y el compromiso de toda la sociedad será posible derrotar a quienes pretenden imponer el terror y arrebatar la tranquilidad de nuestro país”, puntualizó.
En medio del dolor por lo ocurrido, la esposa del coronel (r) Libardo Osorio Sánchez habló por primera vez sobre la tragedia. Aseguró que su familia jamás recibió amenazas antes del crimen.
“Fue un hombre excepcional, fue un excelente padre, un excelente esposo, un hombre proveedor”, dijo la mujer sobre el coronel (r) en diálogo con Noticias RCN.
El coronel y el mayor eran oriundos de Popayán, ciudad ubicada a unos 50 minutos en carro desde el lugar de los hechos.