En Sogamoso, Boyacá, un usuario de la Nueva EPS protagonizó un escándalo al irrumpir de manera forzosa en una sede de entrega de medicamentos para reclamar que fuera atendido a las 7:00 p. m. del jueves 26 de febrero, cuando el punto de atención ya había cerrado.
Los hechos sucedieron en el punto de dispensación de Discolmets, ubicado en la carrera 14 con calle 15 A.
Según la Alcaldía de Sogamoso, el adulto mayor “ingresó por la fuerza al lugar, provocando la caída de la funcionaria, quien sufrió un golpe en la cabeza que le causó pérdida del conocimiento. La trabajadora fue trasladada en ambulancia a la Clínica de Especialistas, donde recibió atención médica”.
El hecho fue rechazado por las autoridades locales y ocurrió en medio de una medida de urgencia que tuvieron que tomar en esa ciudad para tratar de responder con la entrega de los medicamentos a los usuarios de la Nueva EPS.
La secretaria de Salud, Lucy Esperanza Rodríguez, hizo un llamado a la calma y al respeto hacia los trabajadores de todos los puntos de dispensación: “Comprendemos las dificultades que viven los sogamoseños y los colombianos por la falta de medicamentos. Sin embargo, quienes atienden en estos lugares”.
El 20 de febrero, la Alcaldía, a través de la Secretaría de Salud, informó sobre una medida de “pico y cédula” que había definido para garantizar la respuesta a los usuarios.
“Con el fin de brindar un servicio oportuno a la ciudadanía, se ha determinado ajustar la medida, de la siguiente forma: los días pares, se atenderá a los usuarios cuyo último dígito del documento de identidad es par (2, 4, 6, 8 y 0)”, dijeron en ese entonces.
Frente a los días impares, anunció que “se atenderá a quienes tienen documento de identidad con los números impares (1, 3, 5, 7 y 9). Además, cada día, para números pares e impares, se entregarán 400 fichas”.
La situación vivida en el municipio no es ajena a lo que ocurre en el país, debido a la intervención del Gobierno a la Nueva EPS.
Incluso, recientemente se conoció sobre la muerte de Cecilia Quintero, una mujer adulta que acudió a reclamar medicamentos para su hijo discapacitado a un dispensario en Cúcuta y murió en el lugar.
También se reportó la muerte de Kevin Acosta, un niño de 7 años con hemofilia, a quien no le suministraron los medicamentos y falleció producto de un golpe al caerse en su bicicleta.